Escrito por: Rodrigo Quero
martes, 20.01.2026
Albacete y Huesca han entrado de lleno en la puja por Oier Luengo, uno de los centrales que el mercado ha colocado en el escaparate y que el Alba sigue con atención para reforzar una zona prioritaria: el eje de la zaga. El club manchego lleva semanas rastreando opciones para apuntalar el centro de la defensa y, según ha informado el periodista Ángel García, Luengo continúa siendo un futbolista que gusta en las oficinas del Carlos Belmonte.
La operación, eso sí, no es sencilla. En las últimas semanas el Cádiz también había aparecido como posible destino del defensa del Real Oviedo, pero esa vía se enfrió por motivos económicos, principalmente por el coste de su ficha. Y ahí es donde aparece el gran competidor del Albacete: el Huesca, que según informa estaría dispuesto a asumir la ficha completa del jugador para convencer al Oviedo y cerrar su llegada.
Mientras tanto, el Albacete no lo pierde de vista. El contexto invita a pensar en una salida en forma de cesión, la fórmula que más encaja con lo que se ha venido publicando sobre el plan del Real Oviedo para liberar espacio y mover piezas en su plantilla. El jugador, además, llega “con cartel”: este fin de semana fue titular, completó los 90 minutos y hasta firmó una asistencia, argumentos que refuerzan la idea de que sigue siendo un central útil y competitivo.
En clave Albacete, la necesidad es evidente. El equipo de Alberto González quiere dar continuidad a la mejora defensiva, pero para ello necesita más recursos en una posición donde el margen es corto y donde cualquier lesión o sanción obliga a improvisar. Por eso Luengo aparece como un objetivo lógico: central con experiencia, con recorrido en el fútbol profesional y con una salida que, a priori, podría ser viable mediante cesión.
Ahora la pelota está en tres tejados: la capacidad económica del Huesca, el interés firme del Albacete y la decisión final del Oviedo y del propio futbolista. La carrera está abierta, pero el Albacete sigue en la pelea.