Escrito por: Carlos Gómez
domingo, 11.01.2026
En 5MaselDescuento hemos tenido el placer de tener a un protagonista muy especial en la siguiente entrevista. Jugador del primer equipo del Albacete Balompié durante siete temporadas, llegando a ser capitán del barco albacetista, Miguel Núñez accedió a charlar con este Diario.
El exjugador del Albacete, ahora en el CD Extremadura a sus 38 años, ha recordado junto a nosotros su etapa en el club manchego. Además, nos ha contado como vivió el partido de Copa ante el Atlético de Madrid en el Carlos Belmonte, así como el de octavos contra el Athletic de Bilbao. Ahora, quince años después, la historia de repetirá recibiendo al Real Madrid en los octavos de Copa en el estadio Carlos Belmonte.
La entrevista:
Pregunta: Fue jugador del Albacete Balompié durante siete años, llegando a ser capitán. ¿Qué es lo primero que se le viene a la mente de Albacete?
Respuesta: Tengo un gran recuerdo. Fueron siete temporadas en el primer equipo y en el filial. Acabé mi formación como jugador amateur y me inicié aquí en el fútbol profesional. Era el mejor sitio para ello. Fueron unos años maravillosos, aprendí mucho. Llegué siendo un chaval y me fui como un jugador hecho. Coincidí con jugadores y entrenadores que me enseñaron mucho, tuve suerte de estar en Albacete.
P: Hablaremos de la Copa, que ahora está de moda. Antes de ello también hay que recordar otro momento cumbre en la historia reciente del Albacete, el ascenso frente al Sestao en 2014. ¿Qué recuerda de esa temporada y ese día?
R: No fue una temporada fácil. El inicio fue un poco convulso con un tipo que quería comprar el club y se vio que no tenía buenas intenciones. Por suerte llegó Garrido, solucionó los problemas que había y tranquilizó la situación. Nos permitió centrarnos en el fútbol. Unido a la gran labor de Víctor Moreno en la planificación de la plantilla y a Luis César, que le conocíamos de la temporada anterior, se dio todo para que consiguiéramos el campeonato batiendo el récord de puntos de la categoría y el ansiado ascenso. A nadie se le va a olvidar por cómo fue aquella eliminatoria contra el Sestao.
P: El Belmonte estaba muy bonito el día del ascenso. Fue increíble vivirlo en la grada. ¿Cómo fue sobre el campo?
R: Le tengo un cariño increíble a esa eliminatoria. Gracias a Dios he conseguido ascender otras veces pero aquella fue la leche, por las ganas que tenía de ascender con el Albacete y devolver al club a la categoría en la que debuté y por como se dio el partido. Recuerdo que Samu revolucionó el partido en Sestao y pudimos sacar un empate a tres. Parecía que era un mal resultado pero nos sirvió para ascender en casa, con otra genialidad de Samu. Pudimos celebrar un ascenso muy deseado por mi y por un grupo de compañeros a los que les tengo mucho cariño, suelo hablar con alguno de ellos. Tenemos todos un gran recuerdo.

P: El equipo también cumplió al año siguiente. Fue el primero de muchos aficionados jóvenes en el fútbol profesional. ¿Cómo lo vivió?
R: Fue una gran temporada. No fue fácil el comienzo para mí en lo personal, recuerdo que me rompí la mandíbula en un entrenamiento, en una acción de estrategia con Edu Ramos. Estuve tres meses de baja. Tampoco fue fácil para el equipo, perdimos seis o siete partidos seguidos, que parecía que estábamos desahuciados. La confianza del club en el míster y la plantilla nos permitió sacar la cabeza poco a poco y nos sobraron tres jornadas para salvarnos. Contra Las Palmas, el Betis en casa y allí en Sevilla se nos dio bien, en Valladolid ganamos y en Girona igual. Hicimos partidos de buen fútbol. Disfruté mucho.
P: ¿Había tanta calidad en ese equipo como parece? Con solo leer los nombres de Portu, Mario Ortiz…
R: También Jorge Pulido, Keko en banda derecha hizo muy buena temporada. Había jugadores de mucha calidad, unos dieron un gran salto y se asentaron en la categoría, otros no tuvimos suerte de engancharnos pero también hicimos buena carrera. Mario Ortiz siguió en buenos equipos de Segunda B, siempre recuerdo también a Rubén Cruz, César, Diego Benito… Fue una temporada.
P: Parece que el equipo confiaba mucho en Luis César Sampedro. También le oí hablar maravillas de él a Javier Paredes en una entrevista…
R: Recuerdo también una reunión con el presidente. Nos preguntó nuestra opinión al respecto y todos coincidimos en que confiábamos en su trabajo, era el entrenador que nos podía ayudar a salvar la situación. Teníamos el convencimiento de que era el entrenador adecuado para esa plantilla. Entiendo que los resultados mandan y se tomó aquella decisión. Todos tenemos nuestras cosas, pero todos los que pasamos por las manos de Luis César guardamos un recuerdo muy positivo.
P: El equipo descendió al año siguiente, en 2016. ¿Qué pasó?
R: No empezó mal. En pretemporada la exigencia aumentó, puede que se perdiera la perspectiva anterior de dónde veníamos. Se perdió la humildad de ser un equipo recién ascendido. Quizá le perdimos el respeto a la categoría. Nos costó por momentos afrontar resultados negativos y nos afectó. También tuvimos partidos en casa en los que merecíamos ganar y empatábamos, o directamente perdíamos. Eso también nos perjudicó. Al final las temporadas en Segunda son larguísimas y cuando las expectativas no coinciden con los resultados suele pasar lo de siempre, que se cambia de entrenador, la gente se pone nerviosa… Las decisiones que, según considero yo, se toman en caliente no son buenas.
P: Pasamos a hablar de la Copa. Fuiste parte de la última plantilla que jugó unos octavos de final en el Carlos Belmonte… Fue frente al Athletic, pero antes vino el Atlético de Madrid. Coincidió todo con una etapa sensible en lo institucional para el club. ¿Cómo se vivió desde el vestuario?
R: Esa temporada también la recuerdo con mucho cariño. El entrenador era Antonio Gómez, que lo había tenido en el filial, le tengo mucho respeto y lo admiro. Se hizo una gran plantilla, había un gran vestuario. Gente joven, con hambre, combinada con expertos en la categoría. Se hizo una mezcla muy buena. En liga nos metimos en play-off, aunque no fuimos muy regulares. En Copa desde el principio fuimos muy competitivos, quizá no era un juego muy vistoso pero competíamos muy bien. En una competición de eliminatoria nos vino bien. Lo del Atleti en casa fue precioso, lo casi impensable de ganar en el Calderón… Imagínate. Fue una alegría tremenda.
P: El primer recuerdo de muchos albacetistas jóvenes (entre los que me incluyo) fue aquella eliminatoria frente al Atlético de Madrid… También recuerdo que le expulsaron en la segunda parte.
R: Fue un gran partido en general, la primera parte fue muy competida. Quizá cuando mejor estábamos fue mi expulsión. Era un córner a favor que los pillaron en transición y yo estaba atrás. Le llegó el balón a Juanfran que era rapidísimo, cuando lo veo en el área pensé «nos van a meter gol», me tiré para cortar el balón y le hice falta dentro del área. Me expulsaron. Tuvimos la suerte de que fallaron el penalti. Tuve suerte.
P: Hay que darle el mérito porque al final todo salió bien. Adrián falló el penalti y Domínguez fue expulsado poco después.
R: Exacto. Me crucé con él en el túnel de vestuarios y acabamos los dos viendo el partido desde ahí. Tengo los recuerdos muy frescos. Evidentemente me río y me hace gracia, en el momento lo sufrí. Dejar al equipo con uno menos en un día tan importante… Pero salió bien, como dices. Es para el recuerdo.
P: ¿Cómo fue el partido desde su punto de vista?
R: Fue un partidazo. Éramos un equipo muy competitivo. Con Antonio Gómez estábamos bien trabajados a nivel competitivo. Insistimos mucho en las basculaciones, teníamos claro cuando iniciar la presión y también mucha capacidad de sacrificio. Les poníamos las cosas muy difíciles a los equipos que querían tener el balón y nos venían a jugar desde atrás. Se nos daba bien robar en campo contrario. Arriba teníamos jugadores determinantes que nos habían meter goles.
P: El equipo también venció en el Calderón, aunque no pudo jugar por la sanción. ¿Cómo lo vivió?
R: Imagínate. Lo disfruté muchísimo a pesar de no jugar. Como anécdota queda que el gol de Curto no pude verlo. En el vestuario,acabamos la charla de antes del partido, lo típico. Los que estábamos sin poder jugar nos subimos en un ascensor al palco, nos retrasamos un poco y cuando íbamos subiendo escuchamos un gol y dijimos «madre mía, ya nos han marcado». Cuando llegamos al palco y vimos que habíamos sido nosotros… pegando voces y abrazándonos. Imagínate lo que fue.
P: Y luego vino el Athletic de Bilbao al Belmonte…
R: En casa le competíamos a cualquiera. Además al Athletic que entrenó Bielsa, con Javi Martínez, Iraola, Muniain, De Marcos. Tenían un equipazo. Ese año fueron finalistas de Copa y creo que de Europa League. Fue otra noche bonita para el recuerdo. Verte competir contra esos equipos nunca se te olvida.
P: ¿Cómo estaba el Carlos Belmonte en aquellas eliminatorias? ¿Qué recuerdo tiene de la afición albacetista en general?
R: Un ambiente tremendo. Había una ilusión y una energía que nos llevaba en volandas. Teníamos una conexión muy buena. Excepto el año del descenso que evidentemente la afición se desencanta, el resto de años tengo un gran recuerdo de la gente y de la conexión. Era determinante. Ibas por la calle y la gente siempre estaba animándonos. Tengo un gran recuerdo. Siento añoranza en muchos momentos cuando veo al Albacete por la tele. He ido un par de veces o tres a ver partidos al Carlos Belmonte… y es que me encanta el ambiente que hay. Me encanta el estadio, lo bien que se ve el fútbol, la luz que hay en el campo… Y ahora ni te digo con lo bonito que está ahora. Cada vez que pienso en aquellas temporadas, tanto yo como mi familia tenemos un recuerdo muy bonito.
P: Volviendo al 2026… Nos ha tocado El Gordo, Miguel…
R: No te imaginas lo que me alegra que vaya el Madrid al Belmonte. Veo que otros clubes siempre tienen ese tipo de protagonismo a lo largo del año en algún momento, porque les va un Madrid o un Barça, o dan la sorpresa y mediáticamente están presentes. Y siempre lo he pensado con el Albacete, «¿por qué no te toca uno de estos al Albacete?». Un Madrid o un Barça para que vuelvan a estar en primera línea. Este año con el fichaje de Vallejo ya me alegró ver tanto al Alba por televisión. Cuando vi que tocó el Madrid no os imagináis lo que me alegré. Estoy convencido de que el Albacete va a competir y se lo pondrá difícil al Real Madrid. Ojalá y den la campanada. Tengo algunos conocidos en la plantilla y me gustaría ver algo así.
P: ¿Qué espera del Carlos Belmonte para esta eliminatoria? Hay mucha polémica y descontento por los precios…
P: La gente lo va a disfrutar. Todos queremos ir a ver a nuestros equipos de la forma más económica posible. Al final la situación no es fácil para nadie, son precios que si vas con la familia puede suponer un esfuerzo. Creo que merece la pena. El aficionado del Albacete lo sabe. Es una ocasión única y muy especial. Merece la pena hacer ese esfuerzo con el Albacete y estar con el equipo de su corazón. Son noches que quedan en la historia, como el día del Atlético de Madrid, el del Athletic Club o el del Sestao. Son días en los que merece la pena hacer un esfuerzo y la gente lo disfrutará.
P: ¿Algún consejo a la plantilla del Albacete?
P: No puedo darle consejos a los jugadores del Albacete. Se me queda lejos. Entiendo que por momentos están sufriendo. El año pasado también parecía que iba a costar y terminaron dando una gran versión. Estoy convencido de que será igual y los resultados van a empezar a acompañar.
P: ¿Y cómo defensa? Está siendo una de las debilidades del equipo… Y ahora vienen Mbappé, Vinicius, Bellingham…
P: Creo que son días que los defensas sufrimos menos. Todo el mundo está muy conectado. A los defensas nos facilitan mucho el trabajo. Desde el primero hasta el último están con un pelín más de concentración y de intensidad, no se escatima el esfuerzo y hacen que las jugadas nos lleguen más sucias. Es un día en el que todo el mundo va a dar el 110%. Que lo disfruten y se conecten con el ambiente. Que transmitan a la grada ese amor propio y por los colores. Ese esfuerzo gusta mucho a la gente del Albacete. Eso y que acompañe un poco la suerte para hacer algo bonito.
P: ¿Se atreve a predecir qué puede pasar en el partido?
P: Probablemente vaya a ser otro partido épico. Contra el Madrid no puede ser de otra manera. Si queremos conseguir algo histórico no puede ser de otra forma. Tiene que ser una locura de partido. De sufrir mucho, que hayan muchos goles porque el Madrid los va hacer seguro. El Albacete tiene mucha calidad y jugadores importantes en Segunda, eso unido a la afición del Albacete y al espíritu tan fuerte del Carlos Belmonte será vital para dar la sorpresa.