Escrito por: 5 más el descuento
viernes, 16.01.2026
El fútbol tiene estas paradojas que solo se explican desde el contexto y el trabajo. El Albacete Balompié, uno de los equipos más castigados defensivamente de LaLiga Hypermotion, firmó ante el Real Madrid una de sus mejores noches desde la solidez atrás. Y no es un dato menor si se tiene en cuenta que el Alba suma 34 goles encajados en liga, siendo el segundo equipo más goleado de la categoría, solo por detrás del colista Mirandés.
Sin embargo, hay un matiz que cambia por completo el relato: cuando el equipo de Alberto González apuesta por defensa de cinco, el Albacete se transforma. Y lo hace para bien. Ante el Real Madrid, el técnico recuperó un sistema que ya le ha dado réditos en momentos puntuales del curso y que volvió a funcionar como un reloj. Lorenzo, Javi Moreno, Javi Villar, Carlos Neva y Dani Bernabéu conformaron una zaga que sostuvo al equipo en una noche de máxima exigencia.
Lo más llamativo es que el Alba logró la proeza sin dos de sus habituales pilares defensivos. Vallejo, tocado, ni siquiera entró en la convocatoria, y Pepe Sánchez arrancó el choque desde el banquillo, algo poco habitual esta temporada. Ni aun así se resintió el bloque. De hecho, la entrada del propio Pepe en la segunda mitad terminó de apuntalar un triunfo que fue mucho más que una victoria: fue una demostración de competitividad y oficio.
Alberto incluso se permitió variar piezas sin perder consistencia, dando entrada a Jonathan Gómez en el carril y reservando a Fran Gámez, otro habitual, para el banquillo. La acumulación de hombres atrás, bien coordinada, permitió al Albacete achicar espacios, resistir y competir de tú a tú ante uno de los mejores ataques del mundo.
Los números avalan esta versión del Alba cuando se protege con cinco atrás, aunque Alberto González no se casa con ningún sistema. El técnico ha demostrado que adapta su plan al rival y al contexto, y ahora la incógnita se traslada al próximo compromiso liguero ante el Cádiz. Habrá que ver si repite el dibujo que tan bien funcionó en Copa o si, ya sin el coloso enfrente, opta por un planteamiento más ofensivo.
Lo que está claro es que, incluso siendo uno de los equipos más goleados de Segunda, el Albacete ha demostrado que sabe defender cuando el escenario lo exige. Y eso, en noches como la del Real Madrid, marca la diferencia entre competir… y hacer historia.