Escrito por: Rodrigo Quero
jueves, 05.02.2026
El Albacete empieza a mirar la clasificación con más tranquilidad: los 33 puntos que suma tras encadenar tres victorias consecutivas le colocan con un colchón de 8 sobre el descenso y refuerzan la sensación de que la permanencia está bien encaminada. Además, el equipo llega con impulso anímico tras el buen rendimiento en Copa y con la “flechita para arriba”, algo que en Segunda siempre pesa.
Pero si alguien aún necesita una razón estadística para el optimismo, ahí aparece un dato revelador. Según ha publicado StatsSegunda, en las tres últimas temporadas de Segunda División no descendió ningún equipo que superase los 25 puntos en la jornada 24. El Alba, a estas alturas, tiene 33, muy por encima de esa barrera, lo que dibuja un escenario francamente favorable en la pelea por seguir un año más en la categoría.
En números simples: al Albacete le faltarían 17 puntos para alcanzar la cifra simbólica de los 50, esa “permanencia virtual” que suele marcar el objetivo mínimo en la categoría. Y lo hace con 18 jornadas todavía por delante, es decir, con margen para gestionar una posible mala racha sin que cunda el pánico… siempre que el equipo mantenga una línea competitiva parecida a la de las últimas semanas.
Eso sí, el discurso no puede relajarse porque el calendario aprieta y puede marcar el rumbo definitivo del curso. En las próximas cuatro jornadas, el Alba afronta una serie de partidos de máxima exigencia: Deportivo (3º), Sporting (9º y peleando por el playoff), Málaga (6º) y Almería (4º). Es un tramo que no solo medirá el verdadero momento del equipo, sino que también puede definir el objetivo real del final de temporada: o cerrar la permanencia cuanto antes y vivir sin urgencias, o incluso permitirse mirar de reojo hacia la zona alta si los resultados acompañan.
La lectura, es clara: con 33 puntos en la jornada 24 y un equipo en crecimiento, la permanencia está más cerca que hace un mes. Ahora toca confirmarlo en el momento de la verdad, cuando llegan los rivales que te obligan a sostener el nivel, no solo a encontrarlo.