¿Miedo al Albacete en Barcelona? Carrasco dice que «miedo cero» y Gaspart relata que «yo sí sufriré»

Escrito por: Rodrigo Quero

martes, 03.02.2026

En el entorno mediático culé, el Albacete ya se ha colado en la previa… aunque con sensaciones muy distintas. En el programa “Solo para culés”, formato “inside” de El Chiringuito presentado por Jota Jordi, se puso sobre la mesa una pregunta que en Barcelona empieza a sonar con fuerza tras lo ocurrido en rondas anteriores: ¿hay miedo al Albacete?

La mesa, con Toni Freixa, el periodista catalán Lluís Carrasco y el ex presidente Joan Gaspart, dejó dos lecturas opuestas. Carrasco fue tajante y se movió en el terreno de la seguridad total, quitándole cualquier opción al conjunto manchego. “Absolutamente cero miedo. Mañana se verá porqué. Exhibición blaugrana mañana. No tienen ninguna posibilidad y mañana los albaceteños van a poder disfrutar del mejor jugador del mundo”, soltó, en un mensaje que mezcla confianza y cierto tono de superioridad hacia el rival.

Gaspart, en cambio, se colocó en el lado emocional del aficionado clásico del Barça: el que nunca da nada por hecho. “Yo sufriré, los culés somos así, mañana hay que ganar ese partido como sea, porque si no ganamos, me sabrá mal a mí y reirá mucha gente”, explicó, dejando claro que, por historia y por presión, el Barça tiene mucho más que perder que ganar en este tipo de eliminatorias.

Entre medias, el propio Jota Jordi resumió el sentir de muchos con una frase directa: “yo estoy cagado”. Una expresión exagerada, sí, pero que refleja que el Albacete ya ha conseguido algo antes de que ruede el balón: incomodar, colarse en la conversación y obligar al rival a hablar de él con respeto… o con exceso de confianza.

Hoy, el Alba juega un partido histórico y lo hace con una etiqueta que se ha ganado en el césped: la de equipo capaz de competir sin complejos. Tras eliminar al Real Madrid en octavos y al Celta en dieciseisavos, el Albacete buscará otra noche épica. Y en Barcelona, entre el “miedo cero” y el “yo sí sufriré”, queda claro que nadie vive esta cita como un trámite.