Toché, sobre Pablo Sáenz: «Creo que íbamos a llegar a buen puerto, pero decidió no venir»

Escrito por: Rodrigo Quero

jueves, 05.02.2026

Toché desveló una de las “no operaciones” del mercado del Albacete: la de Pablo Sáenz. El extremo del Granada, que la pasada temporada jugó cedido en el Carlos Belmonte y dejó un buen recuerdo en la grada, no regresará ni en este invierno ni, al menos por ahora, en el próximo verano, pese a que su situación contractual invitaba a pensar en un nuevo intento.

El director deportivo explicó que el club sí trabajó la vía de su vuelta. Recordó que el Albacete fue un escaparate clave para el futbolista el curso pasado y que, además del cariño de la afición, existía también un vínculo personal dentro del club. En verano, según relató, se intentó que repitiera en el Alba, pero la negociación ni siquiera llegó a despegar por la postura del Granada, que no quiso entrar en una operación y empujó al Albacete a desistir.

La historia cambió este invierno. Toché contó que durante estos meses Pablo mantenía la ilusión de volver, que se abrieron de nuevo las puertas con el Granada y que el Albacete inició conversaciones con la sensación de que el acuerdo podía cerrarse. De hecho, el club estaba dispuesto a hacer un esfuerzo importante para comprar al jugador y convertirlo en una apuesta de proyecto, no solo en un refuerzo puntual.

Sin embargo, el giro final llegó donde menos esperaba el albacetismo: en la decisión del propio futbolista. Toché fue claro en su explicación: la operación se cayó porque Pablo Sáenz decidió no venir. El director deportivo evitó entrar en los motivos y derivó esa respuesta al jugador, admitiendo además que es una “espina” que se queda clavada en este mercado, precisamente porque el Albacete veía la operación viable y estaba dispuesto a apostar.

A partir de ahí, en Albacete el contexto se interpreta con una lectura lógica: si el jugador no regresa ahora, todo apunta a que ya tiene encaminado su futuro. En el entorno del mercado se vincula su nombre con el Oviedo de cara al verano, y esa opción habría pesado en la decisión final. Sea como sea, la conclusión del Alba es sencilla: esta vez la pelota estaba en el tejado de Pablo Sáenz… y eligió otro camino.