Escrito por: Silvio Tébar Heras
lunes, 09.03.2026
Antes de entrar en materia futbolística, y como más vale tarde que nunca, felicitamos al BSR Amiab por su 2ª Copa del Rey, que se une a sus 4 Champions y 4 Ligas. Como le ocurrió hace años al Club Voleibol Albacete Femenino, ha conseguido hitos importantes para el deporte albacetense que pasan bastante desapercibidos por no ser deportes tan mediáticos como el balompié.
Y vamos al choque ante el Almería, disputado un día después de saber que Cristiano Ronaldo había comprado el 25% de ese equipo. Empezó el árbitro haciéndose notar -y el VAR también, por no intervenir- en el minuto 6, con un posible penalti a Álex Rubio, al que arrolló el portero rival (se ve que como ya intervino el VAR en el penalti contra el Spórting, era demasiado intervenir otra vez a favor del Alba); continuó el colegiado mirando para otro lado en el codazo del luego lesionado Dzodic a J. Villar, y el Almería fue superando al Alba (lo lógico por presupuesto), pero perdonando y conLizoaín solventando el trabajo que tuvo. Sorprendió de salida Alberto a propios y extraños con una alineación ofensiva (juntos Puertas, Valverde, Rubio y Jefté -que sacó los córners-) pero con M. Fernández y Villar en el centro del campo. ¿Quién le iba a dar balones a los delanteros? Y volvió a la defensa de 4 porque dice el míster que sin Neva “no tiene sentido” la defensa de 5 (al final, efectivamente, se comprobaría). Salió mejor el Alba en la 2ª mitad y pronto anotaría el gol (bueno, el Almería en propia meta) de una posible victoria balsámica. Hizo también entonces Alberto el primer cambio: Pacheco por Villar, que no estuvo muy afortunado (aunque Fernández tampoco estuvo muy allá). Poco después vendría el triple cambio defensivo, sustituyendo a 3 de los 4 delanteros (solo quedó Rubio, el único “brote verde” de los nuevos) y entrando Obeng (delantero “estorbo”, que no solo estorba a los contrarios, a veces también a los suyos), Lluis López (volviendo a defensa de 5, que no dio resultado, como los cambios en general) y San Bartolomé (totalmente desapercibido; en la grada se preguntaba ¿de qué juega ese muchacho?) El último cambio fue el de Meléndez -Agus también fue baja- por Fernández. Mientras tanto, el Almería también hizo cambios, entre ellos Morci, que recibió una sonora pita, tal vez exagerada y que parece que aún lo motivó más para contribuir a que su equipo no se fuera de vacío. Así fue, dio una asistencia precisa (de las que no hay en el Alba) a Arribas en el último minuto de descuento, lo que supuso un final cruel cuando parecía que el Albacete se quedaría con los 3 puntos. El Alba es el equipo que más puntos pierde en los encuentros que empieza ganando y, una vez más, pese al triple cambio para contener que hizo Alberto, no supo o no pudo hacerlo, ni con Pepe y Vallejo otra vez juntos.
Tras esto, había que ganar en Huesca para alejarse más de los puestos de descenso y para dar mejores sensaciones, pero el Alba no pasó del 0-0, en un encuentro donde los mejores fueron los porteros. Volvió a mantener la puerta a cero, pero al Huesca, equipo muy limitado en ataque –aún más que el nuestro-, había que ganarle. Solo con la solidez defensiva si no se une a un mínimo de efectividad, no se suma de 3 en 3. El Alba lleva 3 puntos de 15 posibles en las últimas jornadas y el último gol a favor fue en propia meta de un defensa del Almería. “Reapareció” Lazo un rato en este partido y al menos lanzó a puerta, lo intentó; también San Bartolomé por fin se hizo notar, Valverde es desequilibrante…pero las pocas ocasiones claras se malogran en remates ineficaces. Y falta juego en el centro del campo (¿Capi?) Podemos hablar otra vez de “la manta corta” que, si “tapa” la defensa, no llega a la delantera; Puertas parece cansado (ha llevado mucha carga)- y apenas se da sensación de peligro. (¡Ay, Higinio!) Y ahora tocan Las Palmas, Santander, Castellón…y Mirandés. Ojalá tras estas jornadas sume al menos 7 puntos porque nuestro equipo sigue necesitando ganar 5 partidos para superar los 50 puntos de la tranquilidad.
Y hablando de tranquilidad, ojalá fuera el fútbol el mayor de los problemas que asolan la actualidad mundial.