Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 06.04.2026
El presente aún duele en el entorno del Albacete Balompié, pero el fútbol no espera. Con la resaca de la derrota ante el Burgos CF, el gris partido en Anduva y un play off que vuelve a quedar lejos, el club manchego se asoma ya a una realidad inevitable: planificar la temporada 2026/27 desde los despachos.
Y es ahí donde emerge una fotografía tan clara como compleja: la situación contractual de la plantilla.
A día de hoy, el Albacete cuenta con hasta 21 futbolistas con contrato en vigor para la próxima campaña. Una cifra elevada que, si bien garantiza continuidad, también obliga a tomar decisiones importantes en verano.
Dentro de ese grupo se encuentran nombres clave como Diego Mariño, Fran Gámez, Lorenzo, Dani Bernabéu, Lluís López, Jesús Vallejo, Pepe Sánchez, Javi Moreno, Pacheco, Javi Villar, Agus Medina, Capi, Víctor San Bartolomé, Valverde, Antonio Puertas, Higinio Marín, Samu Obeng y Álex Rubio, entre otros.
Una columna vertebral que, sobre el papel, ofrece estabilidad. Pero también un volumen que obliga a ajustar, especialmente en una plantilla que necesitará retoques si quiere aspirar a algo más que la permanencia.
A esta base hay que añadir dos vías fundamentales que marcarán el verano. Por un lado, los jugadores cedidos que regresarán tras su periplo lejos de Albacete: Antonio David (Murcia), Marcos Moreno (Talavera) y Jovanny Bolívar (UCV), cuya cesión se prolongará hasta diciembre de 2026. Futbolistas que deberán ser evaluados para decidir si tienen cabida en el proyecto o si volverán a salir.
Por otro lado, está el caso de Martín Fernández, una de las grandes irrupciones del mercado invernal. El mediocentro, cedido por Newell’s Old Boys, cuenta -tal y como avanzó 5maseldescuento.es- con una opción para ampliar su cesión una temporada más. Su rendimiento invita al optimismo, y en el club existe la firme intención de retenerle, lo que elevaría la cifra total hasta los 22 jugadores con vínculo contractual.
Pero no todo es continuidad. Cuatro futbolistas finalizan contrato el próximo 30 de junio: Raúl Lizoain, Carlos Neva, Ale Meléndez y José Carlos Lazo. Cuatro situaciones que deberán resolverse en función del rendimiento, el encaje deportivo y la disponibilidad económica.
A ellos se suman dos salidas ya seguras: Jonathan Gómez y Jefté Betancor, quienes regresarán a sus respectivos clubes -salvo que se concrete la opción de compra que existe en sus cláusulas- tras finalizar sus cesiones. Especialmente significativa es la de Jefté, cuya marcha obligará a reforzar la delantera, dejando a Álex Rubio como principal referencia.
Curiosamente, la única pieza aún sin definir es una de las más importantes: el cuerpo técnico. Alberto González finaliza contrato el 30 de junio, y aunque la intención del club es renovarle, la decisión final todavía no está cerrada.
Las posturas, a día de hoy, parecen cercanas. Sin embargo, el tramo final de temporada puede ser determinante. El técnico malagueño deberá valorar si acepta las condiciones propuestas o si, por el contrario, opta por dar un paso al lado para no comprometer su proyección en la categoría.
Con este escenario, el Albacete afronta un verano clave. Una plantilla amplia, con muchas piezas bajo contrato, pero también con carencias evidentes que han quedado expuestas durante la temporada.
La dirección deportiva, liderada por Toché, tendrá que hilar fino. No se trata solo de mantener una base, sino de mejorarla. De ajustar, de liberar masa salarial si es necesario y, sobre todo, de acertar en los refuerzos.
Porque el mensaje que deja el presente es claro: la continuidad por sí sola no basta. El Albacete necesita dar un paso más si quiere aspirar a algo mejor en la 2026/27. Y ese salto comienza, inevitablemente, en los despachos.