Escrito por: Rodrigo Quero
sábado, 11.04.2026
El Albacete Balompié cayó derrotado en su visita a Butarque tras un partido que comenzó bien con el gol de Álex Rubio, pero que terminó convertido en una pesadilla tras el descanso. El conjunto de Alberto González, que llegaba con la necesidad de reencontrarse con la victoria tras tres jornadas sin ganar, no pudo sostener la ventaja inicial y acabó superado por un Leganés más intenso, más contundente y más fiable en los momentos clave. Un tropiezo que frena la tranquilidad clasificatoria y deja malas sensaciones en el tramo final de temporada.
Crónica:
El encuentro comenzó con intensidad desde el primer minuto, con una temprana amarilla para Capi que marcó el tono de un choque físico y exigente. El Leganés avisó primero con un disparo lejano de Diawara en el minuto 5, pero el arranque fue equilibrado, sin un dominador claro y con el Albacete intentando acercarse algo más al área rival. Sin embargo, el ritmo fue decayendo con el paso de los minutos, en un tramo de partido espeso, con imprecisiones por parte de ambos equipos y muy pocas llegadas claras.
El Leganés, con más posesión, no conseguía traducir ese dominio en peligro real, mientras que el Alba intentaba correr sin demasiada claridad. Hasta que, en el minuto 37, llegó el golpe visitante. Un saque de esquina botado por Lazo fue despejado por Marvel, y en la frontal apareció Álex Rubio para enganchar una volea espectacular que se coló en la portería de Juan Soriano, poniendo el 0-1 y adelantando a los manchegos en una primera mitad muy pobre en ocasiones, pero eficaz en su único golpe claro.
El descanso llegó con ventaja para el Albacete, aunque con la sensación de partido muy abierto y con poco control del juego.
La segunda parte arrancó de la peor forma posible para los de Alberto González. Apenas iniciado el segundo acto, en el minuto 46, Millán igualó el encuentro tras un centro de Duk que Juan Cruz dejó de cara para que el delantero pepinero firmara el 1-1. El Alba salió dormido y lo pagó muy caro ante un Leganés que se activó de inmediato y comenzó a acumular llegadas, especialmente a balón parado.
El conjunto local siguió insistiendo y encontró premio en el minuto 63. Juan Cruz culminó la remontada tras una acción en la que el balón le llegó tras una dejada de Millán, definiendo cruzado ante Lizoain para poner el 2-1. El Albacete, blando atrás y sin capacidad de reacción durante muchos minutos, quedó a merced de un Leganés más intenso y más reconocible en su propuesta.
Pese a algún intento aislado, como un disparo de Jefté o una ocasión clara de Álex Rubio que se marchó rozando el poste, el equipo manchego apenas logró inquietar a Soriano. El Leganés incluso rozó el tercero en varias acciones a balón parado, mientras el Alba se veía obligado a correr detrás del balón sin apenas orden ni fluidez.
En los minutos finales, la tensión creció con una tangana que terminó con la expulsión de un miembro del staff local por impedir un saque rápido, reflejo de un final caliente y caótico en Butarque.
El pitido final confirmó la derrota del Albacete, que se marcha de vacío tras un partido en el que volvió a mostrar dos caras muy distintas: la eficacia puntual de la primera parte y la fragilidad total tras el descanso. Un tropiezo que frena su dinámica y deja la sensación de que el tramo final de temporada puede hacerse largo si no recupera su mejor versión.