Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 06.04.2026
El Albacete Balompié sumó un nuevo contratiempo el pasado sábado ante el Burgos CF, más allá de la derrota deportiva. La quinta amarilla vista por Pepe Sánchez deja al conjunto manchego sin uno de sus pilares defensivos para la próxima jornada… y lo hace en unas circunstancias que han generado sorpresa e incomprensión en el entorno.
El central andaluz, que arrastraba molestias físicas tras caer lesionado días antes en Anduva, no estaba en condiciones de competir. Sin embargo, sí formó parte de la convocatoria y permaneció en el banquillo durante el encuentro en el Carlos Belmonte. Fue precisamente desde ahí, sin disputar un solo minuto, cuando vio la cartulina amarilla que le hace cumplir ciclo de amonestaciones.
Una situación que ha levantado dudas: si el jugador no estaba apto físicamente, ¿qué sentido tenía su presencia en la convocatoria? La acción, aparentemente evitable, tendrá consecuencias inmediatas, ya que el Comité de Competición sancionará previsiblemente al defensor con un partido de suspensión.
De este modo, el Alba perderá a uno de sus futbolistas más fiables —y considerado por muchos como un auténtico talismán— en un duelo exigente como el que le medirá al CD Leganés en Estadio Municipal de Butarque.
La baja de Pepe Sánchez se suma además a la incertidumbre sobre su estado físico. No solo no estará por sanción, sino que habrá que ver si su recuperación le permite regresar a corto plazo. Un doble problema para Alberto González en un momento donde cada pieza cuenta.
El Alba pierde así a su referente en la zaga en una cita clave, en una acción que deja más preguntas que respuestas y que, una vez más, evidencia la fina línea que separa la planificación del infortunio en el fútbol profesional.