Escrito por: Rodrigo Quero
viernes, 01.05.2026
El Albacete Balompié dio un paso prácticamente definitivo hacia la permanencia tras imponerse por 0-1 al Andorra en un partido de resistencia, paciencia y supervivencia. Los manchegos, sometidos durante gran parte del encuentro por un rival en plena racha, supieron sufrir en bloque bajo y aprovechar su momento en el tramo final, cuando Jogo, tras un rechace, firmó un triunfo de enorme valor en un duelo gris y de escaso brillo ofensivo.
El partido arrancó con un guion muy claro desde el primer minuto. El Andorra asumió el protagonismo con balón, mientras que el Albacete se replegó en bloque bajo, bien junto y ordenado, esperando su oportunidad a la contra, principalmente apoyándose en la velocidad de Álex Rubio. El dominio local fue prácticamente absoluto durante toda la primera mitad, aunque sin traducirse en ocasiones realmente claras.
La primera gran oportunidad llegó en el minuto 10, en una acción embarullada dentro del área que terminó con un remate fallido de Marc Cardona a bocajarro. El Andorra acumulaba posesión y acercamientos, pero se apagaba en el último tercio, abusando de disparos lejanos y centros sin rematador claro. El Albacete, por su parte, apenas lograba salir, completamente sometido y sin capacidad para enlazar posesiones.
Sin embargo, en medio de ese monólogo local, el Alba tuvo la ocasión más clara del primer tiempo. En el minuto 30, una transición perfecta dejó a Jefté completamente solo dentro del área tras una gran jugada de Álex Rubio por banda. El delantero, inexplicablemente, no remató con claridad y el balón se marchó fuera en una acción que pudo cambiar el partido. El Andorra respondió con otro intento de Cardona, pero Lizoain controló sin problemas. El descanso llegó con empate sin goles y la sensación de un partido espeso, de ritmo bajo y con escasa claridad ofensiva.
La segunda mitad mantuvo el mismo patrón. El Andorra siguió monopolizando el balón, mientras el Albacete resistía con orden, sin conceder grandes errores, pero sin capacidad para salir con peligro. El dominio local era constante, aunque estéril, con llegadas que rara vez se convertían en ocasiones de verdadero peligro. El encuentro, cada vez más cerrado y previsible, parecía condenado a resolverse por un detalle.
Y ese detalle llegó en el minuto 85. Un resbalón en la defensa del Andorra permitió a Fran Gámez plantarse solo ante el portero. Su disparo fue repelido por Owono, pero el rechace cayó en los pies de Jogo, que no perdonó y empujó el balón al fondo de la red para hacer el 0-1. Un gol que rompía el partido y premiaba la resistencia del conjunto manchego.
En los últimos minutos, el choque se calentó con protestas y tensión en el banquillo local, lo que acabó con la expulsión de varios miembros del cuerpo técnico del Andorra, incluido su entrenador. El Albacete supo gestionar el tramo final y amarró una victoria de enorme valor.
Triunfo sin brillo, pero de los que valen oro. El Albacete, sin necesidad de dominar ni de gustar, firmó un ejercicio de supervivencia que le deja con la permanencia virtual en el bolsillo. Un partido gris, casi de siesta, que, sin embargo, puede marcar el final de la temporada en clave clasificatoria.