El Albacete logra la permanencia con un equilibrio total: 25 puntos en casa y 25 fuera

Escrito por: Rodrigo Quero

jueves, 07.05.2026

El Albacete Balompié ya puede decir oficialmente que seguirá una temporada más en Segunda División. El conjunto de Alberto González alcanzó este pasado fin de semana los 50 puntos tras ganar al FC Andorra y, después de la derrota del CD Mirandés el lunes, selló matemáticamente su permanencia.

Y lo curioso es cómo ha construido esa salvación: con un equilibrio absoluto entre sus números como local y como visitante.

El equipo manchego ha sumado exactamente 25 puntos en el Carlos Belmonte y otros 25 lejos de casa, un dato que refleja perfectamente la temporada del Alba. Un equipo irregular en algunos tramos, pero tremendamente competitivo durante prácticamente todo el curso.

Los datos reflejan perfectamente esa dualidad. El Albacete es actualmente el sexto peor local de la categoría, con esos 25 puntos logrados en 19 partidos en el Carlos Belmonte. Sin embargo, fuera de casa la historia cambia completamente. Los de Alberto González son el séptimo mejor visitante de toda la Segunda División, también con 25 puntos en 19 encuentros. Una igualdad absoluta que deja una imagen muy clara del equipo: no ha dependido de su estadio para salvarse y ha sabido competir prácticamente igual en cualquier escenario.

La realidad es que el rendimiento como local ha sido uno de los grandes puntos débiles del equipo esta temporada. El Alba ha dejado escapar muchos puntos en casa y ha sufrido derrotas duras ante su afición, como el reciente 0-3 frente al SD Eibar. Precisamente ese partido evitó que el equipo tuviera ahora una diferencia de goles equilibrada, algo que habría dejado todavía más reflejada esa sensación de igualdad constante durante toda la temporada.

Más allá de los altibajos, el Albacete ha mantenido siempre una línea competitiva bastante estable. Ha habido partidos donde el equipo mostró una enorme solidez defensiva y otros donde encajó demasiados goles, pero el balance final habla de un conjunto que nunca perdió del todo el rumbo. Y ahí aparece nuevamente la figura de Alberto González. El técnico malagueño ha conseguido sacar rendimiento a una plantilla corta, muy castigada por las lesiones y con muchas limitaciones durante gran parte del curso.