El objetivo del Albacete para el final de temporada será superarse a sí mismo: alcanzar los 59 puntos es posible

Escrito por: 5 más el descuento

domingo, 10.05.2026

El Albacete Balompié afronta las tres últimas jornadas del campeonato con la tranquilidad de haber conseguido, una vez más, el gran objetivo de la permanencia. Los manchegos certificaron matemáticamente la salvación hace una semana y este sábado, con el triunfo por 2-1 frente a la Cultural Leonesa en el Carlos Belmonte, dieron un paso más en un final de curso que ahora tiene otro propósito bien definido: mejorar los números de la pasada temporada y cerrar el campeonato con sensación de evolución deportiva.

El equipo de Alberto González suma actualmente 53 puntos y dispone todavía de tres encuentros por delante frente a Córdoba, Real Sociedad B y Ceuta. La cuenta es sencilla. Dos victorias permitirían al Alba alcanzar los 59 puntos y superar así los 58 con los que terminó el curso anterior, una campaña que acabó con una cómoda décima posición y una permanencia sin excesivos sobresaltos.

No es un detalle menor. En un momento donde el debate sobre el futuro del entrenador sigue completamente abierto y donde parte de la afición reclama un paso adelante competitivo, mejorar las cifras del año pasado serviría al menos para sostener con argumentos la sensación de crecimiento que defiende el cuerpo técnico.

Porque la realidad es que el Albacete vuelve a salvarse con margen en una categoría tremendamente exigente como Segunda División. Y lo hace además en un curso especialmente complejo por múltiples circunstancias. Las lesiones han castigado duramente al equipo durante meses, obligando a Alberto González a reconstruir alineaciones prácticamente cada semana. A ello se sumaron las salidas en enero de dos piezas fundamentales como Riki Rodríguez y Morcillo, dos futbolistas capitales en el sistema ofensivo del equipo y cuyos reemplazos nunca terminaron de llegar plenamente.

Pese a todo, el Alba ha vuelto a competir. Y vuelve a hacerlo con margen suficiente sobre el descenso. Tres permanencias consecutivas lleva ya Alberto González al frente del equipo manchego, siendo las dos últimas especialmente tranquilas desde el punto de vista clasificatorio. Un mérito considerable teniendo en cuenta los recursos del club y las dificultades deportivas sufridas durante el curso.

Sin embargo, el fútbol rara vez vive únicamente de la lógica. Y el debate sobre la continuidad del técnico malagueño sigue instalado en el entorno albacetista. Hay una parte de la afición que considera que el equipo no termina de dar ese salto competitivo necesario para aspirar a cotas mayores como el play off. Otros, en cambio, entienden que el contexto obliga a valorar mucho más el trabajo realizado por Alberto y creen que su continuidad debería ser indiscutible.

Mientras tanto, el equipo afronta este tramo final con un objetivo tangible y motivador: batirse a sí mismo. Alcanzar los 59 puntos supondría mejorar el rendimiento clasificatorio del pasado ejercicio y dejaría al club en disposición de cerrar la temporada con una lectura mucho más positiva de lo que parecía hace apenas unas semanas.

Porque más allá del debate sobre el entrenador, el juego o las aspiraciones futuras, los números también hablan. Y la posibilidad de mejorar el registro de la campaña anterior demostraría que el Alba, aunque lentamente y entre muchas dificultades, sigue avanzando.

Ahora queda comprobar si el equipo es capaz de mantener el nivel competitivo en unas últimas jornadas donde ya no existe la presión del descenso, pero sí el desafío de terminar bien. Córdoba, Real Sociedad B y Ceuta serán las últimas pruebas para un Albacete que quiere cerrar el curso dejando una última sensación de crecimiento.

El objetivo ya no es salvarse. Eso está hecho. El reto ahora es demostrar que este Alba puede seguir construyendo algo más ambicioso para el futuro.