Escrito por: 5 más el descuento
sábado, 02.05.2026
La victoria del Albacete Balompié en su visita al FC Andorra (0-1) ha quedado completamente eclipsada por el grave comportamiento del presidente del conjunto andorrano, Gerard Piqué, al término del encuentro. El acta arbitral, redactada por Alonso de Ena Wolf, dibuja un escenario de máxima tensión que podría derivar en sanciones históricas tanto para el dirigente como para el propio club.
El documento recoge hasta cuatro episodios distintos en los que Piqué se dirigió al equipo arbitral en actitud intimidatoria. Ya en el descanso, el exjugador del FC Barcelona bajó al túnel de vestuarios para recriminar decisiones técnicas, elevando rápidamente el tono. Según el acta, llegó a perseguir al colegiado “a escasos centímetros de su cara” mientras le gritaba, en una actitud claramente amenazante, culminando la escena con un desafiante: “¡Ahora, si queréis, ponedlo en el acta!”.
Lejos de apaciguarse tras el pitido final, los incidentes continuaron. En el camino hacia el parking, y con presencia policial, Piqué y el director deportivo Jaume Nogués mantuvieron protestas reiteradas hacia los árbitros. El acta añade frases especialmente graves, como el “Salid escoltados no os vayan a agredir” o el aún más contundente “En otro país os reventarían pero aquí en Andorra somos un país civilizado”, dirigidas al delegado informador.
La gravedad de los hechos no se entiende sin el contexto de reincidencia. Apenas un mes antes, en un encuentro ante el Málaga, Piqué ya había protagonizado otro episodio similar, increpando de forma agresiva a un asistente y acusando al arbitraje de “robo histórico”. Aquel incidente se saldó con sanción económica. Y previamente, frente al Deportivo, ya había sido multado por comentarios despectivos hacia el colectivo arbitral.
Ahora, el caso entra de lleno en manos del Real Federación Española de Fútbol, cuyo Comité de Disciplina deberá valorar unos hechos que podrían encuadrarse en el artículo 93.1 del Código Disciplinario. Las posibles sanciones van mucho más allá de una simple multa: desde inhabilitaciones de hasta dos años, suspensión de varios partidos, clausura del estadio o incluso la deducción de puntos en la clasificación.
La decisión, que se espera en los próximos días, marcará un precedente importante. No solo por la figura mediática de Piqué, sino por la reiteración de conductas que, según reflejan los documentos arbitrales, han ido escalando en gravedad con el paso de las semanas.
Mientras tanto, en clave deportiva, el Albacete suma tres puntos vitales que le acercan definitivamente a la permanencia. Pero lo ocurrido en Andorra tras el pitido final amenaza con tener consecuencias mucho más profundas que el propio resultado. Porque esta vez, el foco no está en el balón… sino en los despachos y en un acta arbitral que puede cambiar muchas cosas.