Mariño reaparece dos meses después en la portería del Albacete

Escrito por: 5 más el descuento

lunes, 11.05.2026

El fútbol tiene giros inesperados y el pasado sábado en el Carlos Belmonte volvió a demostrarse. Cuando todo apuntaba a una nueva titularidad de Raúl Lizoain bajo palos, unas molestias físicas del meta canario alteraron los planes de Alberto González y devolvieron a Diego Mariño a la portería del Albacete Balompié más de dos meses después de su último encuentro oficial.

El veterano guardameta gallego, de 36 años, reapareció ante la Cultural Leonesa tras superar la lesión lumbar que sufrió frente al Sporting de Gijón y que le había mantenido apartado de los terrenos de juego durante buena parte del tramo decisivo de la temporada. Desde aquel contratiempo físico, el técnico del Alba apostó de manera continuada por Lizoain, quien asumió el rol de titular en una fase especialmente delicada del campeonato.

Y lo cierto es que el portero canario respondió con actuaciones solventes. Pese a las dudas y debates generados alrededor de su figura desde comienzos de temporada, Lizoain consiguió sostener al equipo en varios encuentros importantes, especialmente en escenarios como Andorra, donde fue determinante para conservar el triunfo manchego y acercar definitivamente la permanencia.

Sin embargo, el pasado sábado cambió nuevamente el escenario. Las molestias de Lizoain le dejaron fuera de la convocatoria y Alberto recurrió a la experiencia de Mariño, un futbolista curtido en mil batallas y que regresó a la titularidad por decimoctava vez este curso.

El guardameta gallego completó un encuentro correcto en la victoria por 2-1 frente a la Cultural Leonesa, en un partido que tuvo más valor emocional que clasificatorio para un Alba que ya había certificado la permanencia matemática la jornada anterior. Mariño transmitió seguridad en varios momentos del choque y volvió a demostrar que, pese al tiempo de inactividad, continúa siendo una garantía competitiva dentro de la plantilla.

Los números del ex del Sporting hablan de su peso específico en el equipo esta campaña. En sus 18 partidos disputados acumula 1.620 minutos y 26 goles encajados, registros que evidencian la alternancia constante que ha existido durante el curso en la portería manchega.

La situación además refleja uno de los grandes problemas que ha acompañado al Albacete durante toda la temporada: las lesiones. Alberto González ha tenido que reconstruir alineaciones prácticamente cada semana y la portería tampoco ha escapado de esa dinámica. Primero cayó Mariño, después aparecieron molestias en Lizoain y el equipo ha convivido permanentemente con la incertidumbre física.

Con la permanencia ya conseguida y tres jornadas todavía por disputarse, queda por ver quién ocupará la portería en este tramo final del campeonato. Lo que sí parece evidente es que el Alba ha encontrado respuesta en ambos guardametas cuando el equipo más lo ha necesitado.

Mariño volvió. Y lo hizo recordando que la experiencia, en una categoría tan exigente como Segunda División, sigue teniendo un valor enorme.