Morcillo certifica matemáticamente la permanencia del Albacete una temporada más en LaLiga Hypermotion

Escrito por: 5 más el descuento

lunes, 04.05.2026

Objetivo cumplido. El Albacete Balompié seguirá una temporada más en el fútbol profesional tras certificar de manera matemática su permanencia en Segunda División. Aunque los manchegos alcanzaron los 50 puntos el pasado viernes con su victoria en Andorra, no ha sido hasta la noche de este lunes cuando las cuentas han cuadrado definitivamente gracias a la derrota del CD Mirandés frente a la UD Almería (4-2).

Un desenlace que, además, ha tenido un curioso guiño del destino. Jon Morcillo, exjugador del Alba, fue protagonista en la victoria almeriense que terminó de sellar la salvación de los manchegos. El fútbol, caprichoso en muchas ocasiones, quiso que uno de los nombres del pasado reciente albacetista tuviera un papel indirecto en el presente del club.

Con este resultado, ningún equipo de los que actualmente ocupan la zona de descenso puede ya alcanzar en la clasificación al conjunto dirigido por Alberto González. La permanencia, por tanto, deja de ser una cuestión virtual para convertirse en una realidad matemática. Un logro que, visto en perspectiva, tiene un enorme mérito.

Porque no ha sido una temporada sencilla. Las lesiones han castigado con dureza al equipo, condicionando alineaciones, sistemas y rendimiento durante meses. A ello se ha sumado una irregularidad competitiva que en algunos momentos generó dudas en el entorno. Sin embargo, el Albacete ha sabido sostenerse, competir y sumar los puntos necesarios para asegurar el objetivo sin llegar al dramatismo de otras campañas.

Se trata, además, de la tercera permanencia consecutiva del técnico malagueño al frente del equipo, consolidando un proyecto que, pese a sus altibajos, ha logrado mantener la estabilidad en una categoría cada vez más exigente.

Con el objetivo principal ya en el bolsillo, el Alba abre ahora un nuevo escenario. Por un lado, el club deberá abordar decisiones clave como el futuro del propio Alberto González, cuya renovación sigue pendiente. Por otro, el equipo afronta las últimas jornadas con la misión de cerrar el curso con buenas sensaciones y la mejor posición posible en la tabla.

Sin la presión del descenso, pero también sin el aliciente real del play off, el reto será mantener la competitividad y ofrecer una imagen que refuerce la ilusión de cara a la próxima temporada.

El Albacete ya ha hecho lo más difícil: quedarse. Ahora toca decidir hacia dónde quiere ir.