Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 15.06.2026
La planificación deportiva del Albacete Balompié para la temporada 2026-27 tiene ya un desafío prioritario sobre la mesa: encontrar un delantero que garantice goles. La noticia llegada desde Grecia en las últimas horas parece aclarar definitivamente el futuro de Jefté Betancor, cuya continuidad en el Carlos Belmonte se antoja imposible pese a la brillante temporada firmada por el atacante canario.
Según apuntan diversos medios helenos, el Alba no ejecutará la opción de compra pactada con Olympiacos. El motivo no es deportivo, ni mucho menos. Los 18 goles anotados por Jefté entre Liga y Copa del Rey han disipado cualquier duda sobre su rendimiento. La cuestión es económica. La cantidad exigida por el club griego y la elevada ficha del futbolista quedan fuera del alcance de un Albacete que deberá buscar alternativas en el mercado.
Y ahí comienza uno de los trabajos más complejos para Toché. Encontrar gol en Segunda División nunca es sencillo, y menos para equipos que no disponen del músculo financiero de los grandes aspirantes al ascenso. Sin embargo, el director deportivo ya ha demostrado en otras ocasiones su capacidad para detectar talento y oportunidades.
Actualmente, la nómina de delanteros presenta varias incógnitas. Álex Rubio ha completado una temporada de crecimiento y sigue despertando interés en el extranjero, con rumores que lo vinculan al Brighton. Higinio continúa recuperándose de una larga lesión y genera dudas sobre cuándo podrá volver a su mejor nivel competitivo. Samu Obeng seguirá formando parte del proyecto y Marcos Moreno regresará tras su cesión para intentar hacerse un hueco en la plantilla de Alberto González.
Con todo, parece evidente que el Alba acudirá al mercado en busca de un delantero de referencia. Un futbolista capaz de asumir parte de los goles que deja Jefté y que permita mantener la eficacia ofensiva mostrada por el equipo durante buena parte del pasado curso.
Porque si algo ha demostrado el Albacete de Alberto es que puede competir sin dominar la posesión, puede sufrir sin balón e incluso convivir con numerosas bajas. Lo que resulta mucho más complicado es competir sin gol. Y precisamente ahí estará una de las claves del verano en los despachos del Carlos Belmonte.