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lunes, 22.06.2026
La planificación deportiva del Albacete Balompié sigue avanzando en silencio mientras la dirección deportiva trabaja en la confección de una plantilla que permita al equipo de Alberto González dar un paso al frente la próxima temporada. Una de las posiciones marcadas en rojo desde hace semanas es la portería, especialmente tras la confirmada salida de Raúl Lizoain, cuya vinculación con el club finalizará el próximo 30 de junio.
La intención del Albacete parece clara: incorporar competencia para Diego Mariño y reforzar una demarcación clave con un perfil que ofrezca garantías inmediatas. Sin embargo, resulta llamativo que mientras desde el entorno del mercado se habla de la búsqueda de un guardameta joven con proyección, los nombres que han trascendido hasta la fecha presentan perfiles muy diferentes entre sí.
Por un lado aparece Fernando Martínez, veterano portero de la UD Almería. A sus 36 años, el almeriense acumula una dilatada trayectoria en el fútbol profesional y una experiencia difícilmente comparable en la categoría. Fernando aportaría liderazgo, conocimiento del juego y una enorme seguridad competitiva, aunque su edad encaja poco con la idea de construir una portería de futuro.
En el extremo opuesto se encuentra Guilherme Fernandes. El guardameta portugués del Real Betis, de 25 años, sí responde mucho más al perfil que parece perseguir el club manchego. En plena madurez deportiva y tras completar una notable temporada en el Real Valladolid, el luso ha despertado el interés de varios equipos de Segunda División. Además, cuenta con un factor diferencial: la excelente relación que mantiene con Alberto González desde su etapa coincidiendo en la cantera verdiblanca.
Precisamente Guilherme representa ese equilibrio tan difícil de encontrar en el mercado. No es una apuesta de formación ni un portero por hacer, pero tampoco un veterano en la recta final de su carrera. Con experiencia en el fútbol profesional y margen de crecimiento, encajaría perfectamente en la política deportiva que el Albacete viene desarrollando durante los últimos años.
Mientras tanto, Toché continúa rastreando opciones. La portería es una de las prioridades del verano y el director deportivo sabe que acertar en esa posición puede marcar buena parte del rendimiento del equipo durante toda la temporada. Lo que parece evidente es que, más allá del discurso de juventud, el Alba busca sobre todo garantías. Y en el mercado actual, encontrar un portero joven, competitivo y asequible económicamente es uno de los retos más complejos del verano.
Las próximas semanas serán decisivas. Con la pretemporada cada vez más cerca, el Albacete deberá resolver una de las incógnitas más importantes de su planificación deportiva y decidir si apuesta por la experiencia de un veterano como Fernando o por el crecimiento y la proyección de un perfil como Guilherme Fernandes.