Una defensa casi completa: a falta de conocer el futuro de Neva, Jogo y Lizoain, el Albacete tiene futuro

Escrito por: 5 más el descuento

jueves, 04.06.2026

Mientras la dirección deportiva del Albacete Balompié comienza a planificar un verano que se presume largo en los despachos de la Ciudad Deportiva Andrés Iniesta, existe un aspecto que invita al optimismo y que reduce notablemente los deberes de cara al próximo mercado: la estructura defensiva del equipo ya está prácticamente diseñada.

En un fútbol donde construir desde atrás suele convertirse en una de las tareas más complejas, el Alba llega a este verano con buena parte del trabajo adelantado. A falta de resolver situaciones concretas como la continuidad de Raúl Lizoain bajo palos o el futuro de Carlos Neva, cuyos contratos expiran el próximo 30 de junio, Alberto González dispone ya de una base sólida sobre la que comenzar a levantar el nuevo proyecto.

La portería, salvo movimientos inesperados, cuenta con la garantía de Diego Mariño, mientras que la línea defensiva presenta una estabilidad que pocos equipos de Segunda División pueden presumir de mantener. En el eje aparecen nombres como Pepe Sánchez, Jesús Vallejo, Lluís López y Javi Moreno, futbolistas que representan una importante columna vertebral para un equipo cuyo modelo competitivo condiciona gran parte de su rendimiento desde la seguridad atrás.

A ellos se suma Dani Bernabéu en el costado izquierdo y dos alternativas como Fran Gámez y Lorenzo en el lateral derecho, completando una nómina amplia y con diferentes perfiles para afrontar una temporada exigente.

Pero además existe un factor que Alberto González ha convertido en seña de identidad: la polivalencia. El técnico malagueño siempre ha valorado especialmente jugadores capaces de ocupar diferentes posiciones, algo que multiplica las opciones tácticas del equipo. Lorenzo puede actuar por ambos perfiles y algunos centrales poseen características que permiten adaptaciones puntuales hacia los costados dependiendo del rival o de las necesidades del partido.

Evidentemente, el Albacete deberá acudir al mercado para reforzar determinadas posiciones y ampliar recursos. La salida de Jonathan Gómez tras finalizar su cesión y la posible marcha de algunos futbolistas obligará a realizar ajustes. Pero la sensación es distinta a otros veranos: esta vez el Alba no parte desde cero.

Y en una categoría tan exigente y cambiante como Segunda División, empezar el verano con la defensa prácticamente construida supone una ventaja importante. Porque muchas temporadas comienzan mucho antes de que ruede el balón.