Alberto González insiste con la defensa de cinco: ¿el plan definitivo o una solución temporal?

Escrito por: Rodrigo Quero

jueves, 30.07.2026

Si hay una conclusión que está dejando el inicio de la pretemporada del Albacete Balompié es que Alberto González está apostando claramente por la defensa de cinco. Los tres primeros amistosos del verano han seguido prácticamente el mismo guion táctico, repitiendo un sistema que ya dio grandes resultados durante el pasado curso.

Sin embargo, la gran pregunta es evidente: ¿se trata de una apuesta convencida del técnico o de una solución obligada por la falta de efectivos?

La pasada temporada quedó demostrado que el Albacete ofreció su versión más sólida con una línea de cinco defensores. El equipo ganó seguridad, compitió mejor y encontró un equilibrio que le permitió firmar una gran segunda vuelta. Por ello, no sorprendería que Alberto quisiera consolidar ese dibujo desde el inicio de esta campaña.

Pero también hay otra realidad que no se puede obviar. El Albacete apenas dispone de extremos disponibles en estos momentos, lo que limita mucho las alternativas para jugar con un sistema de cuatro defensas y extremos puros.

Actualmente, Corpas ha sido utilizado como carrilero en los amistosos, mientras que Antonio Puertas continúa recuperándose de su grave lesión de ligamento cruzado. A ello se suma la ausencia de Víctor Valverde, que también sigue recuperándose de una lesión de menisco, y la de Agus Medina, que todavía no está listo tras los problemas físicos que arrastra desde la pasada temporada y es un futbolista que ha jugado por banda también.

Con este escenario, el cuerpo técnico apenas cuenta con futbolistas específicos para ocupar las bandas, algo que podría estar condicionando el sistema utilizado durante la pretemporada.

Lo que está claro es que, por el momento, la defensa de cinco se ha convertido en la principal declaración de intenciones del Albacete. Ahora habrá que esperar a que avance el mercado, lleguen los refuerzos y se recuperen los lesionados para comprobar si Alberto González mantiene esta apuesta por convicción o si, con más recursos ofensivos, decide volver a un dibujo con cuatro defensores.

De momento, el esquema parece asentado. La incógnita es saber si será la identidad definitiva del Alba o simplemente una solución temporal mientras la plantilla termina de completarse.