Escrito por: 5 más el descuento
miércoles, 29.07.2026
El Albacete Balompié ya tiene nuevo guardián para su portería. Carlos Marín recala en el conjunto manchego después de cerrar su etapa en el Córdoba CF, donde se convirtió durante cinco temporadas en uno de los futbolistas más reconocidos y queridos por la afición blanquiverde.
Su despedida ha dejado una imagen especialmente significativa. Las redes sociales del Córdoba se han llenado de mensajes de aficionados que, pese a la rivalidad deportiva y a los episodios de tensión vividos entre ambas hinchadas, han coincidido mayoritariamente en una idea: reconocer el compromiso, el rendimiento y el trabajo de Marín durante su etapa en El Arcángel.
Y los números explican buena parte de ese reconocimiento. El nuevo portero del Albacete deja Córdoba después de 150 partidos oficiales en cinco temporadas, dos ascensos y una Copa RFEF. Además, consiguió mantener su portería a cero en 51 encuentros, registro que le sitúa como el cuarto guardameta con más porterías imbatidas en la historia del Córdoba. A ello se suman seis penaltis detenidos.
Más allá de las estadísticas, Marín ha sido protagonista de un camino de crecimiento junto al Córdoba. Llegó a un club que buscaba regresar a categorías superiores y terminó siendo una pieza fundamental en el regreso al fútbol profesional y en la consolidación posterior del equipo en Segunda División.
Ahora comienza una nueva etapa en Albacete. El guardameta almeriense aterriza en el Carlos Belmonte para competir por la titularidad y formar una pareja de porteros junto a Diego Mariño, dentro de la remodelación que Toché y Alberto González están realizando en la plantilla.
La llegada de Marín también deja una curiosa circunstancia. Córdoba y Albacete protagonizaron durante la pasada temporada algunos intercambios de mensajes y cierta rivalidad en redes sociales, especialmente a raíz del último enfrentamiento liguero entre ambos equipos. Pero el fútbol también demuestra que las rivalidades quedan aparcadas cuando termina el partido.
Y en ese sentido, la despedida cordobesa de Marín habla por sí sola. El nuevo portero del Alba se marcha dejando 150 partidos, dos ascensos, una Copa RFEF y 51 porterías a cero, pero sobre todo el reconocimiento de una afición que ha querido agradecerle sus cinco años de compromiso.
Ahora, Carlos Marín cambia el verde del Arcángel por el del Belmonte. Y lo hace con el aval de quienes mejor conocen su rendimiento: los aficionados del Córdoba. El fútbol es digno y Carlos Marín, reconocido.