Escrito por: Rodrigo Quero
martes, 28.07.2026
El fútbol español despide a uno de esos jugadores que dejaron huella allá por donde pasaron. Rubén Martínez ha anunciado este martes su retirada del fútbol profesional a los 36 años, poniendo punto final a una extensa carrera en la que el Albacete Balompié ocupa un lugar muy especial.
El atacante menorquín defendió la camiseta del Alba durante una temporada y media, tiempo suficiente para convertirse en uno de los grandes protagonistas del inolvidable Riazorazo, el ascenso a Segunda División conseguido en Riazor ante el Deportivo de La Coruña.
En aquella histórica temporada, Rubén Martínez fue una pieza clave del equipo, firmando 12 goles y 7 asistencias. Su nombre quedó grabado para siempre en la memoria del albacetismo, especialmente por su papel en la semifinal del playoff frente al Rayo Majadahonda, donde asistió a Jordi Sánchez en el primer tanto y marcó el segundo en el minuto 82 para sellar el pase a la gran final por el ascenso.
Tras lograr el regreso del Albacete al fútbol profesional, el delantero disputó la primera mitad de la siguiente temporada en Segunda antes de poner rumbo al fútbol griego. Posteriormente continuó ampliando su trayectoria en distintos equipos hasta cerrar su carrera en el Sabadell, donde esta misma temporada ha celebrado un nuevo ascenso antes de decidir poner fin a su etapa como futbolista.
A lo largo de su carrera defendió las camisetas de clubes como Alicante, Celta B, Alcoyano, Sant Andreu, Lorca, Melilla, Logroñés, Albacete, Lamia y Sabadell, dejando siempre su sello como un delantero trabajador y comprometido.
El propio Albacete Balompié no tardó en despedirse de uno de los héroes del Riazorazo con un emotivo mensaje en sus redes sociales:
«Protagonista dentro y fuera del terreno de juego de uno de los capítulos más bonitos de nuestra historia reciente: el Riazorazo. Tu nombre siempre estará ligado al Alba. Enhorabuena por tu carrera y la mayor de las suertes en tu nueva etapa.»
Rubén Martínez dice adiós al fútbol profesional, pero su nombre seguirá formando parte de una de las páginas más felices de la historia reciente del Albacete Balompié. El Riazorazo siempre llevará también su firma.