Escrito por: Carlos Gómez
lunes, 17.08.2026
Estas han sido las palabras de Alberto González, entrenador del Albacete Balompié, tras la derrota de su equipo en el debut liguero ante la UD Las Palmas.
Afrontabamos un partido de extrema dificultad dadas las circunstancias que arrastramos y en un campo complicado. Lo hemos competido bien desde el principio pero en la primera parte nos faltó ese punto de acierto, hemos ido a más yendo por detrás en el marcador y hemos obtenido el premio del empate. Es una pena que se escape en los últimos minutos después de tantas adversidades superadas y tanto esfuerzo.
Obeng ha notado una inestabilidad, no hay un diagnóstico claro. Tiene la rodilla con hielo, habrá que esperar a las pruebas.
Somos conscientes de que es difícil competirle la posesión a Las Palmas, pero teníamos que recuperar balones en campo rival y hemos pisado área con cierta ventaja. Me preocupa que han salido con claridad en varias ocasiones. En la segunda hemos seguido robando balones y ellos han salido menos. Al pasar a línea de cuatro hemos conseguido dar un paso más hacia delante y hemos generado lo suficiente para merecer el empate.
Sabíamos de la dificultad y de nuestras bajas. Tenemos que competir con los recursos que tenemos. Las bajas nos obligan a jugar de forma diferente, pero eso no significa no ser competitivo. Si estás bien ajustado puedes competirle a cualquiera. Veníamos con la idea de competir con los recursos que tenemos y lo hemos hecho bien, hemos dado pasos importantes para remontar el partido. Hemos regalado esas faltas evitables en los últimos minutos y les hemos concedido situaciones de gol, hemos concedido espacios interiores que no podemos conceder. Siempre hay cosas que mejorar, estamos contentos con parte del trabajo, pero hay que mejorar detalles para ganarle a estos equipos.
Hoy ha sido un desastre a nivel de las nuevas normas. Hemos pagado el pato del desconocimiento práctico. En la primera parte hemos hecho el tonto dos veces echando el balón fuera cuando si es el árbitro el que lo para se tiene que salir el jugador fuera un minuto. Si somos nosotros quienes paramos el juego, el jugador no sale y el rival no se queda con uno menos. Nuestro jugador no ha perdido tiempo en la segunda parte, ha habido un contacto claro y es normal que se queje un poco. La pelota ha salido fuera de banda y no le han preguntado si quería asistencia o no, directamente el jugador fuera.
Ya no es el número de bajas, es que la mayoría son de la parte de arriba y nos condiciona el ataque.