Escrito por: Rodrigo Quero
martes, 18.08.2026
El Albacete Balompié atraviesa un momento delicado en cuanto a efectivos disponibles. La lesión de Samu Obeng en el debut liguero frente a Las Palmas ha vuelto a golpear a un equipo que ya llegaba al inicio de la temporada con varias bajas importantes y que ahora ve especialmente comprometida su parcela ofensiva.
A día de hoy, Alberto González solo tiene cuatro futbolistas disponibles en ataque: Mario Soberón y Álex Rubio como delanteros, y Corpas y Rober como jugadores de banda. Es decir, los efectivos justos para completar una línea ofensiva, especialmente teniendo en cuenta que el técnico malagueño ha utilizado en numerosas ocasiones sistemas con dos delanteros.
La lesión de Obeng agrava todavía más una situación que ya era complicada. El delantero ghanés se suma a Higinio, que continúa fuera del equipo, dejando al Albacete con únicamente Soberón y Álex Rubio como referencias disponibles para la posición de nueve.
El problema, además, no se limita a la delantera. El Albacete cuenta actualmente con siete futbolistas lesionados, afectando buena parte de las bajas a posiciones ofensivas o de llegada.
En el centro del campo permanecen fuera Agus Medina, Capi y Antonio Pacheco. Los dos últimos tienen un perfil más relacionado con la medular, mientras que Agus es un futbolista que puede ofrecer diferentes soluciones gracias a su capacidad para llegar al área e incluso jugar más adelantado.
En las bandas tampoco hay demasiadas alternativas. Víctor Valverde y Puertas continúan recuperándose, por lo que Corpas y Rober son actualmente las únicas opciones disponibles para actuar como extremos.
Y arriba se encuentran las dos bajas más importantes: Higinio y Obeng. El primero continúa con su recuperación después de una temporada prácticamente en blanco, mientras que el segundo sufrió una grave lesión de rodilla durante el encuentro ante Las Palmas que le mantendrá alejado de los terrenos de juego durante un largo periodo.
Dentro de este escenario, una de las noticias positivas es la situación de Javi Villar. El centrocampista murciano ya ha comenzado a trabajar con el grupo después de haberse perdido toda la pretemporada por los problemas físicos que arrastraba.
Todavía necesita recuperar ritmo y tono competitivo, pero su regreso supone recuperar un efectivo más para Alberto González en una zona del campo que también está muy condicionada por las lesiones.
Mientras tanto, otros jugadores continúan realizando trabajo específico sobre el césped y avanzando en sus respectivos procesos de recuperación.
La situación obliga al Albacete a estar especialmente atento al mercado. La dirección deportiva ya tenía previsto incorporar un atacante para completar la plantilla, pero la lesión de Obeng cambia las necesidades del equipo.
Con dos delanteros fuera de combate y únicamente Soberón y Álex Rubio disponibles en esa posición, parece evidente que el Albacete necesita encontrar soluciones. Si antes de la lesión de Obeng se buscaba un atacante diferencial, ahora la necesidad de reforzar la parcela ofensiva es todavía mayor.
Toché tendrá que valorar todas las opciones disponibles y, especialmente, el margen económico que tenga el club para afrontar nuevas incorporaciones. La posibilidad de utilizar el mecanismo de LaLiga para cubrir una baja de larga duración también está sobre la mesa.
El Albacete apenas acaba de comenzar la temporada, pero la enfermería ya condiciona seriamente los planes de Alberto González. Siete bajas y solo cuatro efectivos disponibles en ataque dibujan un escenario que la dirección deportiva tendrá que intentar solucionar en las próximas semanas.