Escrito por: Rodrigo Quero
jueves, 06.08.2026
La temporada 2026/27 volverá a demostrar que la diferencia económica entre los equipos de LaLiga Hypermotion es enorme. Mientras el Albacete Balompié continúa confeccionando su plantilla con incorporaciones a coste cero y sin haber ingresado ni un solo euro en ventas este verano, algunos de sus rivales directos manejan cifras completamente inalcanzables para el conjunto manchego.
El caso más llamativo es el del Mallorca, recién descendido a Segunda División, que ha superado los 40 millones de euros ingresados en este mercado. Gran parte de esa cifra llega gracias a la venta de Samu Costa al Al Nassr de Cristiano Ronaldo por unos 22 millones de euros, la operación más importante de la historia del club balear. A ella se suman otras salidas importantes como las de Maffeo, Cyle Larin o Leo Román, dejando al Mallorca con un músculo económico enorme para afrontar su regreso a LaLiga Hypermotion.
Otro de los grandes rivales será el Almería, que también ha realizado un mercado muy potente en el capítulo de ventas. El conjunto andaluz ronda ya los 20 millones de euros ingresados, destacando el traspaso de Lopy por unos 13 millones de euros, además de las salidas de Petrovic, Marezi o Bruno Langa. Un colchón económico que le permite acudir al mercado con una capacidad muy superior a la de la mayoría de equipos de la categoría.
A esa lista se suma el Girona, otro de los recién descendidos, que también se mueve en cifras cercanas a los 20 millones de euros. El club catalán ya ha vendido a Solis por 7,5 millones, a Krejci por otros 7,5 millones y a Joel Roca por unos 5 millones. Además, todavía podría cerrar alguna salida más antes del final del mercado, por lo que esa cifra seguirá creciendo.
Frente a esos datos, el Albacete vive una realidad completamente diferente. El conjunto manchego no ha ingresado ni un euro por traspasos durante este mercado y, hasta el momento, todos los refuerzos han llegado como agentes libres. Aun así, la dirección deportiva encabezada por Toché ha conseguido incorporar futbolistas como Mario Soberón, Corpas, Ortuño, Carlos Marín y Rober González, manteniendo prácticamente intacto el bloque de la pasada temporada.
La diferencia económica es evidente. Mientras algunos rivales manejan decenas de millones para reforzar sus plantillas, el Albacete vuelve a apostar por el trabajo de la dirección deportiva, el mercado de oportunidades y un bloque competitivo. Una vez más, el Alba tendrá que pelear contra equipos que parten con una ventaja financiera enorme, demostrando que en Segunda División el presupuesto no siempre garantiza el éxito, aunque sí marque enormes diferencias desde el punto de partida.