Escrito por: Rodrigo Quero
domingo, 20.09.2026
El Albacete Balompié vuelve a encontrarse con su historia. El conjunto manchego ha igualado, después de seis jornadas, su peor arranque liguero en Segunda División, el que protagonizó en la temporada 2007/08. Entonces, como ahora, el Alba apenas había conseguido sumar un punto de los 18 posibles y ocupaba la última posición de la clasificación.
El paralelismo es evidente. Aquel equipo comenzó perdiendo contra el Elche, empató en la segunda jornada ante el Xerez y encadenó después cuatro derrotas frente a Hércules, Numancia, Sporting y Racing de Ferrol. Tras seis partidos, el balance era exactamente el mismo que el actual: un empate, cinco derrotas y un único punto.
Pero aquella historia terminó de una manera muy diferente.
El Albacete de Quique Hernández tampoco fue capaz de ganar en la séptima jornada, cayendo ante la Real Sociedad, aunque después empató contra el Celta en la octava. La primera victoria no llegó hasta la jornada 9, cuando el equipo se impuso por 0-2 al Nàstic de Tarragona.
Es decir, aquel conjunto llegó a acumular un punto de los 21 posibles después de siete jornadas. Un escenario todavía más dramático que el actual y que, sin embargo, acabó teniendo un desenlace feliz.
El Albacete terminó aquella temporada en duodécima posición con 52 puntos, lejos de los puestos de descenso.
Eso sí, por el camino hubo cambios importantes. Quique Hernández dejó el banquillo en febrero de 2008 y Máximo Hernández tomó las riendas del equipo. El nuevo técnico consiguió darle la vuelta a la situación y cerró la temporada con un balance de siete victorias, seis empates y tres derrotas en sus 16 partidos al frente del equipo.
Ahora el Albacete vuelve a encontrarse ante un escenario que recuerda inevitablemente a aquel de hace casi dos décadas. Un punto de 18, ninguna victoria y la necesidad urgente de reaccionar.
La historia demuestra que un inicio así no condena necesariamente a un equipo. Aquel Albacete consiguió levantarse, cambiar su dinámica y terminar salvándose con relativa tranquilidad. Pero también demuestra que las soluciones deben llegar antes de que la situación se complique todavía más.
El actual conjunto manchego tendrá ahora que escribir su propio capítulo. El precedente de 2007/08 permite agarrarse a una esperanza: aquel equipo también empezó con un solo punto de 18 y terminó celebrando la permanencia.
La pregunta es si el Albacete de Alberto González será capaz de repetir la segunda parte de aquella historia.