En el Albacete preocupa la falta de resultados, pero se sigue valorando el trabajo

Escrito por: Rodrigo Quero

domingo, 20.09.2026

La situación del Albacete Balompié empieza a ser preocupante. La derrota ante el Córdoba deja al conjunto manchego con un solo punto de los 18 posibles y sin conocer todavía la victoria esta temporada. Las alarmas están encendidas y el futuro de Alberto González vuelve a estar en el centro del debate.

La clasificación es difícil de defender y la preocupación por la falta de puntos es evidente, pero el análisis del trabajo realizado no está siendo tan negativo como podría hacer pensar la situación clasificatoria. En el Albacete se considera que hay aspectos del juego que están funcionando y que el equipo está generando suficiente fútbol y ocasiones como para haber conseguido más puntos de los que refleja ahora mismo la tabla.

El problema es que eso no está siendo suficiente.

El Alba está pagando muy caro su falta de eficacia. Genera, llega y tiene oportunidades, pero le está costando transformar ese trabajo en goles y, sobre todo, en victorias. Y en una competición como Segunda División, el margen para esperar a que las cosas cambien empieza a reducirse.

A esto se suman los condicionantes que ha tenido la plantilla durante este inicio de temporada. Lesiones importantes, jugadores que han llegado con diferentes ritmos de preparación y una plantilla que ha tenido que convivir con varias ausencias han condicionado el arranque. Es una realidad que en el club conocen y que también forma parte del análisis que se hace del equipo.

Por eso, la valoración del trabajo y la valoración de los resultados caminan ahora por caminos diferentes. Los segundos son malos, muy malos, pero la percepción sobre el primero no está siendo exactamente la misma.

Eso no significa que no exista preocupación. Al contrario. El paso de las jornadas sin ganar aumenta la presión y hace que cada partido tenga más importancia. El Albacete necesita convertir cuanto antes sus buenas fases de juego, sus ocasiones y su trabajo diario en algo tangible: puntos.

Y ahí está ahora mismo la gran cuestión.

La derrota contra el Córdoba vuelve a colocar al equipo en una situación límite y obliga al club a analizar qué hacer a partir de ahora. El banquillo de Alberto González está inevitablemente bajo el foco, pero la decisión no dependerá únicamente de una clasificación que ya es preocupante, sino también de la valoración global que se haga del rendimiento del equipo y de las circunstancias que han rodeado este inicio.

En el Albacete saben que el trabajo necesita resultados que lo respalden. Porque por muy buenas que sean las sensaciones en determinados aspectos, un punto de 18 deja poco margen para seguir esperando.

Las próximas horas serán importantes. El Alba necesita una reacción y el club tendrá que decidir si considera que esa reacción puede llegar manteniendo el camino actual o si ha llegado el momento de tomar otras decisiones.