Escrito por: Rubén Oliva
lunes, 21.09.2026
La cara siempre es el espejo del alma y para Alberto González la noche del viernes fue una de las más duras que ha vivido en su carrera como entrenador. Tras sumar la sexta jornada sin ganar y escuchar los fuertes pitos y críticas de una afición más que molesta y desencantada, compareció ante la prensa para dar las nuevas explicaciones.
A la pregunta de cómo se puede convencer a una afición que semana tras semana recibe la misma decepción, Alberto fue contundente: «Ganando. No hay otra. Es que hay que ganar, no hay otro camino. A la gente se la convence ganando, hay que hablar menos y ganar».
Sobre la pitada, el técnico se mostró comprensivo: «Evidentemente, gustar no me gusta porque a nadie le gusta quedar abucheado, pero lo entiendo como parte de mi profesión, de mi trabajo. Tengo que asumirlo con normalidad y seguir adelante».
Otro de los momentos destacados de su comparecencia fue la resignación a la plaga de lesiones: «No le encuentro explicación. Cuando los resultados no salen, todo pesa mucho más, todo tiene mucha más repercusión y todo influye mucho más».
Alberto descartó de pleno una dimisión: «Lo que tenemos que hacer es seguir creyendo. El vestuario es consciente del trabajo que se ha hecho y sigue creyendo y desde ya el mensaje era poner el foco en el viernes».