Escrito por: Carlos Gómez
sábado, 19.09.2026
Ya puede venir Pep Guardiola, Carlo Ancelotti, Luis Enrique, Mourinho o bajar desde los cielos el mismísimo Johan Cruyff que la situación en el Albacete Balompié no depende de cambiar al que hace la alineación en cada partido. Ahora bien, y queda dicho al principio de esta pieza para que se entienda mejor todo lo demás, que echar Alberto no sea la solución inmediata a todos los problemas no significa que el Tolox quede exento de responsabilidad y parte de culpa de la nefasta y vergonzosa situación que vive el Albacete Balompié actualmente.
Ningún entrenador sobre la faz de la tierra puede sacarle el rendimiento óptimo a un equipo de 25 jugadores con 10 de ellos lesionados y otros tantos disponibles pero aún renqueantes sin poder dar el 100%. Es imposible. Es imposible completar un puzzle al que le faltan casi la mitad de las piezas y que aún tiene algunas en condiciones un poco extrañas.
Y es que en el club manchego son conscientes de ello, de hecho así se le comunicó a este medio de comunicación a comienzos de la Feria de Albacete. «El club no valora resultados valora el trabajo y el trabajo es bueno», comentaban fuentes del club a 5MaselDescuento un 7 de septiembre como ya se ha publicado en un artículo en la tarde de hoy. También añadían que «se valora trabajo y no resultados porque somos conscientes de los condicionantes particulares que tiene este inicio de temporada». Estamos hablando de lo mismo las dichosas y malditas lesiones que no dejan en paz al equipo desde hace ya varias temporadas. Y ojo, al referirme así a las lesiones no quiero quitarle ni un ápice de responsabilidad a nuestro querido preparador físico y a los servicios médicos del club, así como Alberto González; porque tanta culpa tiene el que provoca la situación como el que la permite y no toma medidas para revertirla.
Y la pena de todo esto va a ser que a Alberto González, un entrenador que salvó al equipo ganando cinco partidos seguidos cuando llevábamos sin vencer a ningún equipo desde hace más de dos meses, que salvó al equipo holgadamente haciendo malabares al año siguiente con una plantilla que no daba para cumplir lo que el director deportivo prometía en los medios de comunicación, que nos hizo vivir uno de los mejores momentos futbolísticos de nuestras vidas en la Copa del Rey, se lo va a llevar por delante la preparación física de unos jugadores totalmente válidos para hacer un buen papel en la categoría. Que paradoja, qué cosas tiene el fútbol. Un entrenador que ha hecho tanto en Albacete, va a ser despechado por lo más básico de este deporte y lo que es peor, por no ponerle remedio sabiendo el problema que existe y qué es lo único que se ha mantenido durante todos estos años para que siga así: el preparador físico.
El césped se ha cambiado tanto de la ciudad deportiva como del estadio Carlos Belmonte, los servicios médicos del club también han tenido cambios e inversión. A jugadores como Pepe Sánchez, dicho por Toché en la rueda de prensa de balance del último mercado de verano, se les está tratando junto a los mejores expertos de España en las lesiones específicas de estos jugadores, en el caso de Pepe es el isquio.
Y cuando sólamente queda una pieza el puzzle que no se ha movido de lugar ni se ha retocado, ¿dónde más queda mirar?
Juanjo Rico lleva desde 2016 de la mano de Alberto González, es totalmente entendible que el entrenador andaluz confíe en su preparador físico pero, visto lo visto, también será lógico que no muchas jornadas esa confianza le cueste su puesto en Albacete. Juanjo Rico tampoco es el único culpable, pero es una pieza del puzzle que, por lo que sea, no se quiere retocar a ver si así el puzzle encaja. Todo ello cuando cada vez quedan menos salidas visibles más que la de una decisión revolucionaria en el banquillo del Carlos Belmonte.
Toché también tiene parte de culpa, tiene una responsabilidad muy grande como director deportivo. Y es que es lo que más enerva al aficionado albacetista que el club es consciente de lo mismo que ve la afición todos los fines de semana en el Carlos Belmonte o por televisión pero, siendo ellos los que le pueden poner remedio, no lo han hecho en más de dos años. No puedes dejar posiciones colgadas en una plantilla que cada dos por tres tiene la enfermería llena. Parece una clase de fútbol para alevines, pero es así. Y Estamos hablando de un equipo profesional. Aquí hay que poner un punto en favor de Alberto, porque el técnico malagueño ha repetido en numerosas ocasiones que a él le gusta más una plantilla corta que un equipo con muchos jugadores pero fue hace ya tiempo que desistió de esa idea viendo la cantidad de lesiones que había en el equipo y decidió ceder en su idea. Esto lo dijo en una rueda de prensa en la que nosotros mismos, 5MaselDescuento, estuvimos presentes. Parece que Toché no entendió muy bien la idea y no es por cantidad de jugadores; sino porque falta un mediocentro, falta otro delantero, falta un lateral izquierdo, ahora solo tienes un central la primera plantilla sano…
No tiene el equipo suficientes problemas de por sí como para aún añadirle más en el mercado de fichajes, la ventana que debería estar abierta para remediar esa situación no para aumentar el problema. Solo queda pedirle a Dios que Munir y Rober, que a priori podrían volver la semana que viene ante el Girona, vuelvan inspirados y no caigan a la primera de cambio.
No es agorero, no es vinagre, no es pesimista y no es ‘anti Alberto’ decir que esto huele muy mal. Y como medio de comunicación es casi de obligación decir la realidad: algo tan básico como la preparación física y la cabezonería de no ponerle remedio tomando todas las medidas necesarias se va a llevar por delante a uno de los mejores entrenadores que ha tenido el Albacete. Va a ser su propia cabezonería o de quien tenga la decisión, pero sin duda se va a llevar por delante a Alberto.