Alberto aconseja a su sucesor en el banquillo del Albacete: “Hay un potencial brutal, quiero ver hacia dónde va este equipo»

Escrito por: 5 más el descuento

domingo, 04.10.2026

Alberto González se marchó del Albacete Balompié dejando algo más que una despedida. El técnico andaluz quiso poner en valor durante su última comparecencia el trabajo realizado durante estos meses y, de paso, facilitar el aterrizaje de quien tome su relevo en el banquillo, previsiblemente Joseba Etxeberría.

Lejos de cargar contra la plantilla o señalar carencias, Alberto dibujó un escenario mucho más optimista. El ya exentrenador del Alba aseguró que abandona el vestuario convencido de que existe una base sobre la que construir y, sobre todo, con un grupo unido pese al difícil momento deportivo.

«Siento que nadie está contento de que yo me vaya. Me lo transmiten mis jugadores y hasta los que han tomado la decisión, porque sé que les duele», explicó. El preparador quiso agradecer especialmente el comportamiento de sus futbolistas: «La plantilla es brutal y está unida. Es espectacular el trato que ha habido».

Pero fue al hablar de su sucesor cuando Alberto dejó uno de los mensajes más interesantes de su despedida. El nuevo entrenador no tendrá que empezar desde cero.

«Quedan cosas buenas que se han hecho y el que llegue no va a encontrar un equipo desestructurado. Hay mucho construido y su trabajo va a consistir en dar continuidad a muchas de las cosas», señaló. Una declaración que, de confirmarse la llegada de Etxeberría, puede servir como punto de partida para el técnico vasco.

Alberto considera que el potencial de la plantilla todavía está por explotar. Especialmente en ataque. El técnico puso nombres propios sobre la mesa: Rober, Munir e Higinio todavía están alcanzando su mejor estado de forma, mientras que Soberón, a su juicio, ya ha dado un paso adelante.

«Hay un potencial brutal para hacer cosas que no hemos hecho todavía. En mis años aquí no ha habido el potencial arriba que hay ahora», afirmó.

También defendió el trabajo realizado en la retaguardia, donde considera que el equipo ha encontrado «mucha solidez». La clave, a partir de ahora, será encontrar ese equilibrio que permita transformar las buenas sensaciones en resultados.

Alberto se va, pero no parece querer cerrar la puerta al equipo que deja atrás. «Quiero ver hacia dónde va este equipo. Seré un seguidor más», concluyó.

Un mensaje que, más allá de la despedida, deja una especie de hoja de ruta para su sucesor: hay trabajo hecho, hay vestuario y, según Alberto, hay potencial suficiente para sacar al Alba adelante.