Escrito por: 5 más el descuento
domingo, 25.10.2026
Los goles de San Bartolomé y Higinio certifican el 2-0 de un Alba reconocible, intenso y eficaz que rompe su mala dinámica y consigue su primer triunfo en la undécima jornada.
El Albacete Balompié necesitaba una tarde así. El colista de Segunda División recibía a un Eldense que llegaba lanzado, con tres victorias consecutivas, y encontró en el Carlos Belmonte, con una gran entrada entre aficionados locales y visitantes, el escenario perfecto para comenzar a cambiar su destino. Los manchegos vencieron por 2-0 en una actuación convincente, de principio a fin, que devuelve algo de pulso a un equipo muy necesitado de buenas noticias.
Con Higinio como referencia ofensiva y capitán, el conjunto de Etxeberría mantuvo el planteamiento de las últimas semanas, pero esta vez encontró premio. Presión alta, intensidad y voluntad de robar en campo contrario marcaron el inicio de un Albacete decidido a no mirar más allá de los tres puntos.
El primer golpe llegó en el minuto 20. Tras un saque de banda, San Bartolomé aprovechó la acción para firmar el 1-0 y desatar la alegría en el Belmonte. El tanto hacía justicia a lo visto sobre el césped: un Alba incisivo frente a un Eldense partido, sin ritmo y sin capacidad para inquietar a Mariño.
A diferencia de otras jornadas, el gol no cambió la actitud de los manchegos. El Albacete siguió presionando, dificultando la salida de balón de los alicantinos y buscando ampliar la ventaja. El equipo visitante apenas encontraba continuidad y tenía enormes dificultades para superar la primera línea de presión local. Vallejo y Lluís López, sólidos en defensa, contribuían a mantener al Eldense lejos del área.
La recompensa llegó antes del descanso. En el minuto 40, una gran acción de Valverde por la banda izquierda terminó con Higinio convirtiendo el 2-0. El delantero murciano, que necesitaba reencontrarse con el gol, celebró una diana especialmente importante tanto en lo individual como en lo colectivo. El Belmonte respiraba y el Alba se marchaba a vestuarios con una ventaja merecida.
La segunda mitad mantuvo el mismo guion. El Albacete se mostró más sobrio, ordenado y fiable, mientras el Eldense no encontraba la manera de parecerse al equipo que había encadenado tres triunfos consecutivos. Etxeberría empezaba a recoger frutos de su trabajo, con un bloque más compacto y una propuesta reconocible.
Hubo, eso sí, momentos de inquietud. Un error de Soberón en la zona central permitió al Eldense disponer de un mano a mano que Mariño resolvió con una intervención decisiva. El guardameta sostuvo al equipo cuando más lo necesitaba y contribuyó a conservar una portería a cero tan valiosa como los propios goles.
Los cambios y la gestión de los minutos finales ayudaron a controlar el encuentro. Esta vez, el Albacete no se descompuso ni permitió que las dudas se apoderasen del partido. Sin errores groseros, con una medular trabajadora y eficacia en las áreas, los manchegos completaron una actuación de principio a fin.
El pitido final confirmó el 2-0 y, con él, la primera victoria liguera del Albacete en once jornadas. El equipo seguirá colista una semana más, pero la clasificación no debe eclipsar lo conseguido: tres puntos, dos goles y, por fin, la portería a cero.
El camino continúa siendo largo y la situación clasificatoria exige mantener esta línea, pero el Alba ha encontrado una base sobre la que reconstruirse. Etxeberría necesitaba una tarde que respaldara su trabajo y la plantilla necesitaba comprobar que su propuesta puede dar resultados.
El Albacete aún tiene mucho que corregir, pero este domingo volvió a competir, golpeó primero y supo cerrar el partido. En el Belmonte no se resolvió la temporada, aunque sí apareció algo que llevaba semanas faltando: una razón para creer.