Escrito por: Rubén Oliva
martes, 20.10.2026
Una vez más la afición del Alba volvió a demostrar que es el mayor activo del club. En torno a 150 de aficionados se desplazaron hasta El Molinón para desafiar al frío y lluvia que azota al país estos días y dar otra muestra de aliento más a un equipo prácticamente desahuciado. En el minuto 17 con el golazo de Alejo Sarco ya iba por detrás en el marcador un conjunto manchego que venía de recibir una manita en Valladolid.
Las imágenes de los seguidores albacetistas muchas veces mostraban la desesperación por los errores de unos jugadores que, sin embargo, esta vez ofrecieron otra cara y merecieron mucho más.
El gol de Vallejo en el 87′ no variaba demasiado la situación para un equipo que iba a seguir muy colista, pero suponía una bocanada de ilusión para una afición y un entorno muy necesitados de ello. El Albacete estaba compitiendo y al menos ese empate daba esperanzas para una sufrida afición que también espera un pasito adelante con las dos próximas citas consecutivas como local, contra Eldense y Sabadell.
Y entonces, en el minuto 95 llegó el tanto de Gelabert que desató la euforia en los 20.314 espectadores de El Molinón pero que fue otra puñalada más en el ánimo de la afición manchega. La bendita paciencia de una afición que, sin embargo, sigue estando ahí.
