Escrito por: Rodrigo Quero
miércoles, 21.10.2026
Diego Mariño está siendo uno de los nombres señalados en el complicado inicio de temporada del Albacete Balompié. El guardameta gallego no atraviesa su mejor momento y los números tampoco juegan a su favor: es el portero que más goles encaja por partido en Segunda División entre los guardametas con participación esta temporada, con una media de 2,3 tantos recibidos por encuentro.
El dato refleja las dificultades defensivas de un Albacete que no consigue encontrar la estabilidad. Mariño ha disputado seis de las diez jornadas de Liga y ha encajado una media que complica todavía más la situación de un equipo que necesita reaccionar cuanto antes. Los problemas colectivos en defensa son evidentes, pero el rendimiento del portero también está bajo la lupa de una afición cada vez más preocupada.
El guardameta comenzó la temporada como titular, pero Alberto González decidió apostar por Carlos Marín en las últimas cuatro jornadas de su etapa en el banquillo. El portero almeriense dejó sensaciones correctas y, además, el único punto que ha conseguido el Albacete en Liga llegó con él bajo palos, en el empate frente al Granada.
Sin embargo, la llegada de Joseba Etxeberria devolvió la titularidad a Mariño. El técnico vasco apostó por el gallego en su estreno ante el Real Valladolid, un encuentro que terminó con una contundente derrota por 5-0 y que volvió a dejar muchas dudas en el equipo.
Las críticas hacia Mariño no son nuevas. Desde las primeras jornadas, parte de la afición albacetista ha cuestionado su rendimiento, especialmente por una temporada que contrasta con la imagen que ofreció el curso pasado. Ahora, sus estadísticas refuerzan las dudas sobre su continuidad en el once.
Carlos Marín tampoco presenta unos números especialmente destacados: ha disputado cuatro partidos y encaja una media de dos goles por encuentro. Aun así, su rendimiento había sido más discreto en el sentido positivo, sin cometer errores especialmente llamativos, y todavía no ha tenido oportunidades con Etxeberria.
La portería se convierte así en uno de los focos de atención de cara a los próximos partidos. Mariño tiene la confianza inicial del nuevo entrenador, pero su media de goles encajados supone un argumento de peso para quienes reclaman un cambio.
En cualquier caso, los problemas del Albacete no se explican únicamente desde la portería. La fragilidad defensiva del equipo obliga a mejorar el trabajo colectivo y reducir las ocasiones concedidas al rival.
Etxeberria deberá decidir si mantiene su apuesta por Mariño o si ofrece una nueva oportunidad a Carlos Marín. Con el equipo colista y necesitado de resultados, cada decisión cuenta y la portería vuelve a estar en el centro del debate.