Escrito por: Rubén Oliva
lunes, 02.11.2026
Aunque no se pudo repetir la entrada del último encuentro contra el Eldense donde 12.924 espectadores dieron la mejor cifra de la temporada, el pasado sábado por la noche volvió a darse un gran ambiente en el Carlos Belmonte. Fueron 10.008 los espectadores que pese a encontrarnos en pleno puente festivo, acudieron a la llamada de Joseba Etxeberría para hacer del Belmonte una ‘olla a presión’.
La afición volvió a alentar a su equipo especialmente en el tramo más delicado, cuando el Sabadell recortó distancias y amenazó con privar de dos puntos a los manchegos. Fue entonces cuando más rugió el templo, pitando cada ataque del rival y reclamando al árbitro que pitase el final en un descuento que se hizo eterno.
En medio de la batalla de nuevo emergió la figura de un Joseba que ha conectado con la afición desde el primer momento. Esa manera intensa y apasionada de vivir los partidos, siempre al límite del área técnica, sin parar de dirigir, gritar, aplaudir y animar a los suyos. En varias ocasiones se giró hacia la grada para pedir ese apoyo cuando su equipo resistía con diez. Y el público le devolvió la petición, al igual que le ovacionó cuando se marchó al término del partido con otra victoria para seguir recuperando la fe.
