Escrito por: Silvio Tébar Heras
lunes, 07.04.2025
Antes de enfrentarse al Mirandés, y tras encadenar dos victorias consecutivas, el club anunció la renovación de Alberto (primera de las gestiones de Toché en cuanto a renovar o no a casi la mitad de la plantilla, que cumple contrato a final de temporada). ¿Merecida renovación del míster? Por puntos conseguidos, sí (y muy mal se tendría que dar para no volver a salvar al equipo del descenso). Habrán pensado en el club que “más vale malo conocido que bueno por conocer” y a ver si ya la próxima temporada con Alberto y ojalá la plantilla compensada en sus puestos débiles, es la de la consolidación sin tanta irregularidad como en ésta.
La primera prueba de fuego para el renovado y sus muchachos era el doblemente desconocido Mirandés (primero, porque su plantilla es nueva cada año, y segundo, por su clasificación en las alturas). Y, para no ser menos que los anteriores, el partido volvió a durar dos horas y fue un carrusel de emociones que, afortunadamente, volvió a terminar bien para el Alba. Tres de tres, no solo ganados, sino partidos con disparates dignos del mejor género surrealista, y épica, en este tercero (se acaban los adjetivos y aún no sabemos qué nos quedará por ver). Aunque el colegiado Palencia parecía empeñado en que nuestro equipo no ganara, lo consiguió en el descuento con un gol “made in Higinio” –con asistencia de Pablo Sáenz, que marcó otro golazo-, tras haber anotado Kofane otro buen gol –con asistencia de Morci- y haber mostrado Lizoaín su punto débil (las salidas) en el segundo gol del Mirandés y su punto fuerte en la parada que podría haber sido el 2-3 muy poco antes del 3-2. Mención aparte merece el primer gol de los de Miranda que, aunque fue penalti inexistente, Javi Villar colaboró “comprando papeletas” para la rifa de dicho penalti, a lo que se sumó la muy rigurosa expulsión de Agus Medina, lo que hizo que la grada coreara “qué malo eres” y el árbitro pidiera que en el videomarcador pusieran que no se “profirieran insultos”, pero qué insultos, es un hecho objetivo que los árbitros son malos en general y él en particular. En fin, para Castellón, otra vez en cuadro entre lesiones y sanción, especialmente en el lateral derecho (en el izquierdo, entre los dos pueden hacer uno), pero con la tranquilidad de los 46 puntos.
En Castalia, en otro partido que rebasó las dos horas, el Alba fue capaz de lo mejor y de lo peor. Buena primera parte –hasta Nabil estuvo bien-, buenos goles…y en la segunda, un frontón, con un Castellón volcado en ataque y un Albacete que no salía casi de su área grande, y que, sin embargo, tuvo dos ocasiones –especialmente la de Pacheco- para haberse puesto 1-3 en el marcador. Dominio asfixiante de los blanquinegros pero con poca pegada y con la suerte del lado del Alba en las jugadas polémicas que podían haber supuesto la derrota (esta vez el árbitro aplicó la ley de “en caso de duda, no pitar penalti” –otra veces es al revés- y anuló el posible tercer gol de la ONU que es el Castellón -17 nacionalidades- ayudado por el VAR).
A ver en el siguiente partido en casa, ante el Granada –domingo a las 2, magnífico horario, y el siguiente en casa, ante el Cartagena también a las 2, pero en sábado- si volvemos a ver un buen Albacete que sume 50 puntos.