Málaga, Celta y Granada (Opinión)

Escrito por: Silvio Tébar Heras

viernes, 26.12.2025

Es tan irregular nuestro Alba que no solo cambia de un partido a otro, sino que en un mismo encuentro parece dos equipos distintos, y eso le ocurrió con el Málaga. Nos las prometíamos muy felices después de dos triunfos seguidos (en Leganés en Copa y ante el Burgos), pues nuevo jarro de agua fría en la 2ª parte ante los malaguistas. Después de una aceptable 1ª parte en la que el equipo terminó ganando 1-0, salió en la 2ª mitad desconocido, con una “caraja” monumental, manifestada sobre todo en la actitud casi contemplativa cuando los jugadores más peligrosos del Málaga (Larrubia, Joaquín y Lorenzo) camparon a sus anchas por las inmediaciones del área de Mariño hasta hacer un nuevo “roto” en su portería, en el marcador y en la afición. Esto, unido al repliegue excesivo que el Alba hace cada vez que se pone por delante en el marcador, llevó a un nuevo caos en casa (podemos volver a los chistes de que nuestro Alba es un buen padre porque gasta en casa lo que gana fuera, y de que el Belmonte vuelve a ser el estadio del “huevo frito” porque casi todo el que viene “moja”). Es verdad que coincidió con la nueva lesión de Pepe Sánchez, pero no se le puede echar la culpa del desastre solo a Jon García, ya que el problema defensivo fue colectivo. Alberto reconoció que se había equivocado en los cambios (¿por qué no volvió, con la lesión de Pepe, a la defensa de cinco que tan buen resultado le dio en Burgos?), tardíos y algunos bastante inexplicables y dijo que “se había vuelto a las andadas”.

El partido ante el Celta debía servir para que el Alba diera otra cara y, efectivamente, así fue. Normalmente todos los equipos de inferior categoría se crecen ante los “grandes” (Guadalajara, Talavera, At. Baleares, Ourense… lo demostraron una vez más) y varios equipos de 1ª han caído a pies de equipos de 2ª e inferiores; para alegría nuestra, el Alba también superó a un Celta que parecía que iba a remontar el buen gol de Jefté y que, incomprensiblemente, falló los tres penaltis que lanzó. Alberto salió con cinco defensas, corrigió errores del partido ante el Málaga y Vallejo, entrando después, terminó de redondear la tarde-noche. Ya no es seguro que nos toque uno de los “premios gordos” en el sorteo del día 7 pero sigue siendo posible. Además, el equipo cogió moral para Granada.

En Granada, con el gol de los locales a los cinco minutos, parecía que volvíamos otra vez “a las andadas”, y eso que había cinco defensas (con la sorprendente titularidad de Bernabéu, que hizo un gran partido en Copa en Leganés y volvió a estar muy bien, enmendando su error de Cádiz). Después de un mal primer tiempo, bajo la lluvia, lo bueno es que quedaba mucho tiempo para al menos empatar y mantener la distancia con los granadinos -primer equipo en descenso-. El Alba termina el año siendo el equipo más goleado de 2ª (junto con el Mirandés) y el 2º equipo que menos pases completa -quedó demostrado en ese primer tiempo-. Pero un desconocido Alberto hizo cuatro cambios de salida en el 2º tiempo (tal vez demasiados a la vez), lo que le salió bien, especialmente por Lorenzo, Jefté y Morci (que está mejor cuando sale de revulsivo que de titular).

A ver qué retoques hacen en enero (¿y si fuera Higinio un refuerzo de invierno?, parece que centrados en Pablo Sáenz (si no que venga Rodelas, también del Granada) pero sin descuidar la defensa o un medio centro defensivo. Y el 4 de enero a ganarle al Leganés, que está en horas bajas, y ya se le ganó en la Copa.

Felices fiestas navideñas y próspero Año Nuevo.