Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 09.03.2026
El Albacete Balompié atraviesa uno de sus momentos más irregulares de la temporada. El empate sin goles del pasado sábado en El Alcoraz ante la SD Huesca prolongó una racha que empieza a preocupar: cinco jornadas consecutivas sin conocer la victoria. Más de un mes liguero sin sumar de tres en tres.
El 0-0 dejó sensaciones encontradas. Por un lado, el equipo volvió a mostrarse competitivo y sólido atrás. Por otro, confirmó la dificultad que atraviesa para imponerse en partidos clave. El balance reciente habla de un equipo que compite, pero que no termina de rematar los encuentros.
Dentro del contexto actual, el punto obtenido en Huesca tiene valor. Permite al Alba mantener una distancia superior a cinco puntos respecto a la zona de descenso y, además, conservar el average particular frente a un rival que todo apunta a que será directo en la pelea por la permanencia.
Ese detalle puede ser decisivo a final de temporada. En una LaLiga Hypermotion tan ajustada, cada enfrentamiento directo tiene peso específico en la clasificación final.
Sin embargo, el empate también reafirma una realidad que empieza a imponerse: las aspiraciones de pelear por algo más que la permanencia parecen diluirse definitivamente. Aquellas semanas donde el equipo soñaba con acercarse a la zona de play off se han convertido en un espejismo.
Hoy el Albacete vuelve a caminar por el terreno que mejor conoce en los últimos años: la lucha por asegurar la salvación lo antes posible. Un objetivo que no es menor, pero que refleja el techo competitivo actual del equipo.
Para complicar aún más el panorama, el calendario inmediato no ofrece demasiadas facilidades. El Alba deberá enfrentarse en las próximas jornadas a tres equipos situados en la zona noble de la clasificación: UD Las Palmas, Real Racing Club de Santander y CD Castellón.
Tres rivales diseñados para luchar por el ascenso que pondrán a prueba la resistencia competitiva del conjunto manchego.
El Albacete sigue sumando, pero no gana. Y en una categoría tan exigente, la diferencia entre sobrevivir con tranquilidad o sufrir hasta el final suele estar precisamente en esos detalles. Ahora el reto es claro: volver a ganar cuanto antes para no convertir la irregularidad en preocupación real.