Eibar y Andorra (Opinión)

Escrito por: Silvio Tébar Heras

miércoles, 06.05.2026

Jugó el Alba en el Carlos Belmonte ante el Éibar otra vez en viernes (dentro de lo malo, mejor que lunes) y el Éibar demostró lo mal que está el Granada para que los nuestros le hicieran 4 goles, y la diferencia casi abismal entre el Albacete y los eibarreses; estos, con aspiraciones de play-off, una defensa sólida y un ataque demoledor aprovechando la endeblez defensiva blanca. Los nuestros, en liquidación por derribo…o por venta. Menos mal que se llegó a los 47 puntos ante los granadinos y que los últimos están a bastante distancia, porque “a perro flaco, todos son pulgas”, y a los lesionados -algunos conmisterio, como Agus, Villar y el reincidente Pepe, y otrosde larga duración como Higinio, Valverde y Puertas-, sesuman los traspasos de Morci y Riki. No hay quien lleve la manija desde que se fue Riki, no hay extremos y la defensa sin Pepe es un coladero. Para colmo de males, Raúl pudo hacer algo más, sobre todo en el primer gol de Jon Bautista (al que le dejaron tirar cómodamente), y los remates de Jefté no entraron. Bautista tuvo 3 ocasiones y marcó 3 goles; Jefté tuvo 3 ocasiones y no marcó ninguno. Los que más voluntad pusieron (otra cosa es el acierto), fueron Jogo -al que perjudicó el colegiado con la tarjeta amarilla por lo que fui sustituido-, Lazo y Obeng, a los que dio la titularidad Alberto, que está como ellos, sin renovar. A ver si termina la incertidumbre de la propiedad porque el equipo necesita una renovación profunda.

Cuando menos te lo esperas, el Alba es capaz de darte un disgusto…o una alegría. Ante el Andorra, otra vez en viernes, pero este festivo, el Alba empezó mayoalegrándonos con los 50 puntos sumados -ya matemáticamente salvado, con la derrota del Mirandés en Almería- y disgustando a Piqué y los suyos (menos mal que su entrenador es Manso, porque si llega a ser Bravo, no habrían podido sujetarlo cuando el árbitro lo expulsó no sabemos por qué queja…) El Alba ganó con un 22% de posesión (aún menos que ante el Granada), pero al menos su gol no lo marcaron los andorranos en propia meta, no marcaron ninguno cuando venían de una racha de marcar muchos goles en los anteriores partidos y los nuestros venían del naufragio -aunque llovió poco- ante el Éibar. En Andorra llovió más que en Albacete, aunque no fueran goles sino improperios por parte del malacostumbrado y maleducado señorito Piqué. Marcó Jogo, entrando con decisión y demostrando que es más valioso en ataque que en defensa (ahí lo dejo, y ahí lo deja él), y el tan temido ataque del Andorra no puso en peligro a la mermada defensa blanca. Porque esa es otra, casi podrían haber ido a Andorra en dos microbuses: en uno los sanos y en el otro los lesionados. Esto también habrá que hacérselo mirar para la próxima temporada, sean quienes sean los miembros del cuerpo técnico y hasta la directiva. ¡Aúpa, Alba!