Escrito por: 5 más el descuento
domingo, 19.04.2026
El fútbol, a veces, no entiende de posesión ni de estadísticas, sino de eficacia y colmillo. Y eso fue exactamente lo que exhibió el Albacete Balompié en una tarde primaveral en la que superó con contundencia al Granada CF (4-1), en un partido que acerca de forma virtual la permanencia a los manchegos.

El guion del encuentro quedó claro desde el inicio: el balón sería andaluz, los goles, manchegos. El equipo dirigido por Pacheta monopolizó la posesión ante un Alba que no tenía reparo alguno en replegarse y esperar su momento. Y no tardó en encontrarlo. En apenas cinco minutos, dos zarpazos dejaron helado al conjunto nazarí. Primero golpeó Jonathan Gómez en el minuto 10 y, poco después, en el 15, amplió la renta Lluís López, confirmando la eficacia total de los locales en sus primeras llegadas.
El Granada tocaba y tocaba, pero sin profundidad ni claridad en los metros finales. Solo Álex Sola parecía aportar algo distinto en un entramado ofensivo espeso. Mientras, el Alba vivía cómodo sin balón, sólido atrás y con la confianza por las nubes. Incluso pudo llegar el gol de la temporada con un intento lejano de Lluís López que obligó a Luca Zidane a emplearse a fondo para evitar el tercero.
Tras el descanso, el Granada dio un paso adelante. Los cambios introducidos por Pacheta elevaron la presencia en campo rival y, con una marcha más, encontró premio en el minuto 62, cuando Gonzalo Petit recortó distancias (2-1). Parecía abrirse un nuevo partido, con un Albacete cada vez más hundido —la posesión rozaba ya el 75% visitante—, pero sin perder el orden.

Ahí emergió la figura del banquillo local. Alberto González movió piezas y el partido volvió a girar. En el 71, Samu Obeng aprovechó su oportunidad para firmar el 3-1 y poner tierra de por medio. Y apenas ocho minutos después, José Carlos Lazo rubricó la goleada con el 4-1 definitivo.
El Carlos Belmonte celebró una victoria tan contundente como significativa. El Albacete rompió su racha de cuatro jornadas sin ganar, alcanzó los 47 puntos y, con más de 11.000 aficionados en la grada, dio un paso de gigante hacia la permanencia. Una tarde en la que el balón fue del Granada, pero el fútbol —y los goles— fueron del Alba.
Imágenes: LaLiga